04/06/2026
🍞🍷JUEVES DE CORPUS CHRISTI
Hay tanto que decir sobre esta lectura, sobre este momento en que Jesús revela un gran misterio, incomprensible entonces para los Judíos, incomprensible para muchos hombres de hoy y poco entendido para muchos católicos bautizados que no han dedicado tiempo a profundizar en su fe.
Hoy es un gran día en nuestra Iglesia, en el que celebramos la fiesta de Corpus Christi, la fiesta del Cuerpo de Cristo, la cual debería ocasionar que nuestras misas estuvieran llenas como lo están en miércoles de ceniza o en la fiesta de Guadalupe, un día en que todos los católicos deberíamos hacer el esfuerzo para estar en gracia y participar del Cuerpo y la Sangre de nuestro Señor. Y sin embargo, no es así, es más, para muchos este día pasa totalmente desapercibido.
Jesús nos invita a todos a participar de este gran misterio; creo que todos podemos imaginar la dificultad de aceptar sus palabras en ese momento en que todavía no lograban entender claramente a este Mesías, una invitación radical, ‘si no comen mi carne y beben mi sangre, no tendrán vida’ y el que lo coma no solo tendrá vida, sino que Él mismo lo resucitará el último día.
Hoy es un buen día para preguntarte ¿tú crees esto? ¿realmente crees esto? ¿tú crees que solamente si comes su carne y bebes su sangre vas a poder tener vida eterna junto a Jesús en el cielo? ¿realmente experimentas la presencia de Dios cuando comulgas? ¿te esfuerzas por permanecer en gracia? Tantas preguntas que están detrás de nuestro comportamiento, basta con asistir a una Eucaristía los domingos para constatar que una buena parte de los que asisten, no creen esto, porque si creyeran, todos participarían ¿no?
Cuánta razón tenía el Papa Benedicto XVI cuando reflexionaba que ‘en la sinagoga de Cafarnaúm, esta declaración fue un “lenguaje duro” y que, por eso mismo, la Eucaristía sigue siendo “signo de contradicción”: “no se entiende” desde la mera sabiduría humana’.
Te invito a que especialmente hoy abras un espacio en tu agenda, vayas a alguna iglesia a participar del sacramento de la reconciliación, reconcíliate con Dios y participa de una manera activa, presente y alegre de la Eucaristía.
Que el Señor llene tu corazón de alegría y esperanza sabiendo que al participar de la Eucaristía estás comiendo del pan que da la vida, vive esa vida desde ahora y serás verdaderamente feliz.
Esta reflexión del Evangelio es una producción de Evangelización Activa