09/08/2026
Hoy el Señor nos habló a través de Salmos 55:22: “Echa sobre Jehová tu carga, y Él te sustentará; no dejará para siempre caído al justo.”
Reflexionamos sobre una verdad que muchas veces olvidamos: todos tenemos cargas, pero no todas las cargas nos corresponden. La palabra usada en este pasaje nos habla de aquello que ha sido puesto sobre una persona. Sin embargo, Dios no nos llamó a cargar con pesos que terminan robando nuestra paz, nuestra fe y nuestras fuerzas.
Vimos cómo el enemigo busca imponer yugos de preocupación, temor, culpa, ansiedad y aflicción, mientras que Cristo nos invita a tomar Su yugo. Jesús dijo en Mateo 11:29: “Llevad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas.” El yugo de Cristo nos une a Él, nos guía en el camino correcto y distribuye la carga para que avancemos sostenidos por Su fuerza y no solamente por la nuestra.
También meditamos en Lucas 23:26, cuando llevaron a Jesús al Calvario: “Tomaron a un tal Simón de Cirene… y le pusieron encima la cruz para que la llevase detrás de Jesús.” Este pasaje nos recuerda que existen cargas que no nos pertenecen y que no fuimos llamados a llevar solos. Muchas veces tomamos responsabilidades, preocupaciones y pesos que debemos entregar a Dios. Cuando cargamos aquello que Él nunca nos pidió cargar, terminamos agotados y sin fuerzas para cumplir nuestro propósito.
Por eso la invitación del Señor sigue siendo la misma: entregar nuestras cargas a Sus pies y caminar bajo Su dirección. Recordamos también la poderosa promesa de Isaías 10:27: “Su carga será quitada de tu hombro, y su yugo de tu cerviz; y el yugo se pudrirá a causa de la unción.” La unción de Dios rompe yugos, destruye opresiones y trae libertad a nuestras vidas.
Hoy vivimos una mañana extraordinaria en la presencia de Dios. Hubo ministración, liberación, restauración y llenura del Espíritu Santo. Muchos soltaron cargas que habían llevado por demasiado tiempo y experimentaron el descanso que solamente Cristo puede dar.