Formar una gran familia cristiana, construyendo principios morales en cada uno de sus integrantes, con el firme propósito de dar un buen testimonio a través de nuestra vida personal, familiar y espiritual, siendo el Espíritu Santo quien cada día tenga mas importancia y nosotros cada vez menos, ya que ÉL, es la causa determinante de nuestro proceder. Alcanzar a las personas por medio del evangelio
de Jesucristo, restaurándolas y haciendo de ellas verdaderos discípulos que glorifiquen a Dios en sus familias, sociedades e iglesia local; Guiados siempre por el Espíritu Santo, en completa obediencia a su Palabra y disfrutando así, de una vida plena. "Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios"
(Romanos 8:14)