10/03/2022
Palabras que sanan o palabras que hieren.
Cuan difícil resulta el ser prudentes, a veces realizamos comentarios inapropiados, palabras que en ese momento solo generan una situación incómoda. Tal vez lo notemos, ocasionalmente puede ser que no, debido a que la persona no presenta molestia y nosotros damos por echo que no fué algo molesto u ofensivo para el o ella, pero, ¿Qué estará pasando dentro de su ser? ¿Realmente no le resultó molesto?
Algunas personas quizá nos compartan que no les gustó lo que expresamos, entonces recapacitamos y pedimos disculpas, pero Otras puede que lo pasen por alto y es en este caso en dónde a mi parecer las palabras hieren más, tal vez por cariño, amistad o amor, la persona a quien expresamos un comentario la hirió y lastimó mucho pero por ese afecto, lo guarda y en su ser comenzamos a generar inseguridad, y dolor, cosa que conforme esto se vaya acumulando la relación comienza a fracturarse, cuando llegue un momento de estalle.
El pedir perdón es muy efectivo y Sandor, pero el pensar antes de hablar es algo aún de más valor, pues es cuando debemos tomar en cuenta la situación que se está atravesando, si el momento es apropiado, si lo que diré puede lastimar u ofender a quien me dirijo.
Tengamos en nuestros labios palabras que curen las heridas, que den fuerza al que está desanimado, que estimulen al crecimiento de una persona, esas palabras que sanen corazones y mentes.
Si alguna vez Yo, te hice sentir mal con algún comentario mío, realmente te pido perdón, estoy trabajando más en mi para ser mejor cada día y si te lo dije y nunca me enteré, compártelo conmigo, para escucharte y así poder corregir mis actitudes.
El buen hombre del buen tesoro de su corazón saca bien; y el mal hombre del mal tesoro de su corazón saca mal; porque de la abundancia del corazón habla su boca.
Lucas:6:45
-𝐾𝑒𝑖𝑙𝑎 𝑀𝑎𝑦