28/04/2022
Se trata de Dios
El Israel del antiguo testamento fue una nación que en tantos momentos de su historia le falló a Dios, en su salida de Egipto mostró siempre dudas a la provisión de Dios, Les enviaba jueces que los libertarán, ellos se volvían a Dios por un tiempo, con el tiempo volvían a la idolatría, a pesar de todas esta malas características él seguía siendo fiel.
Tantas veces este pueblo abandono a Dios, vivían apartándose de su camino,
siempre decidían lo que ellos sabían que no está bien pero con todo él los levantaba y cumplía las promesas de su palabra.
Si alguien sabia quien era Dios era Israel, ellos sabían que si Dios era misericordiosos con ellos no eran por sus méritos, ni por sus fuerzas, Dios cumple sus promesas, si de ellos dependiera algo, todo sería incierto.
Por eso la petición del salmista es:
No a nosotros, oh Jehová, no a nosotros,Sino a tu nombre da gloria, Por tu misericordia, por tu verdad.
Salmo 115:1
La característica del salmo completo es la petición de la intervención de su Dios ente la circunstancia de esclavitud y de opresión.
El salmista no busca hablar de su perfección porqué sabe que no lo son, el salmista no habla de la lealtad a él, porque sabe que no lo son; sino invoca a sus atributos, misericordia porqué saben que no merecen su ayuda y a su amor porqué sabe qué es inagotable, que en su gracia hay un gran refugio eterno.
El salmista sabe que su gran amor durará para siempre, su mano los castiga por sus revelaciones pero Dios jamás los abandonará. El Señor cumplirá sus propósitos eternos para siempre.
Es muy común que se nos olvide que no es por lo que somos o lo que hacemos, nunca alcanzaremos una perfección para poder merecer de Dios algo, todo es por él y para él.
El apóstol Pablo les dice a los hermanos de Éfeso:
Pero Dios es tan rico en misericordia y nos amó tanto
Dios los salvó por su gracia cuando creyeron. Ustedes no tienen ningún mérito en eso; es un regalo de Dios.
La salvación no es un premio por las cosas buenas que hayamos hecho, así que ninguno de nosotros puede jactarse de ser salvo.
Pues somos la obra maestra de Dios. Él nos creó de nuevo en Cristo Jesús, a fin de que hagamos las cosas buenas que preparó para nosotros tiempo atrás. Efesios 2:4,8,9,10
El apóstol nos enseña que la elección, la adopción, así como la aceptación qué tenemos ante Dios es un acto exclusivo de la misericordia y amor de Dios, nada tiene que ver nuestra perfección o sacrificios que podamos hacer.
Se trata de Dios, no se trata de nosotros; vivir agradecidos es saber que lo que Dios puede hacer por nosotros no es porqué lo paguemos o lo merezcamos por las ofrendas o donativos, sacrificios, servicios, perfecciones o que nos restrinjamos de hacer algunas cosas. Todo es por su misericordia y gracia que hemos recibido a través de Cristo Jesús nuestro señor y Salvador; confía en su soberana voluntad.