22/05/2026
EL CONTENTAMIENTO ES UN ESTILO DE VIDA.
La gran problemática en nuestros dias no es la economía, sino la avaricia.
Hebreos 13:5-16, dice: Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré.
* Mucha gente ha perdido el sueño a causa de la avaricia, y entran en afanes y deseos desmedidos por poseer cosas(Mt 6:25-32), otros hasta se su!c!dan porque vieron perdida su posición económica y por ende su estatus social, pues la avaricia les lleva a pensar que sin lo que tenían la vida ya no tiene razón de ser.
* Esta sensación es tan fuerte en muchos que perdieron el contentamiento y la gratitud por la vida.
Jesús dijo en Mateo 6:25b ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?.
* Para nuestro Señor Jesucristo lo primordial es la vida, no debemos de enredarnos con preocupaciones por cosas de este mundo, porque nuestra vida delante de Dios es más que esas cosas.
*La preocupación de la que habló Jesús degrada al hombre al nivel de un animal que meramente está preocupado por las necesidades físicas. ¡Tu vida es más que esas cosas, y tiene asuntos celestiales que perseguir!
No estoy hablando de caer en la pereza o irresponsabilidad, sino en poner prioridades en el corazón.
Dios quiere que dejemos de ser tan superficiales, el nos quiere llevar más profundo, a una vida de contentamiento, sin que seamos afectados en el interior por lo exterior, el Padre que esta en los cielos nos tiene una vida llena de amor, de paz, de armonía y unidad en la familia, con valores que van por encima de lo material.
Si enseñamos esto a nuestros hijos, ellos aprenderán el valor de la vida espiritual y lo correcto de las cosas, formemos corazones no avaros, sino confiados en Dios.
En Proverbios 15:17 TLA dice: Las verduras son mejores que la carne cuando se comen con amor.
* Muchas veces no es lo que pones en la mesa, sino la actitud de corazón con que las sirves y las compartes.
* Debemos fomentar un ambiente de amor, de armonía, poniendo como base a Dios y no lo material, y enseñemos a nuestros hijos a valorar y agradecer lo que el Padre nos da.
¡Demos gracias a Dios y contentémonos con lo que tenemos ahora, pues de él depende nuestro sustento, pues su promesa es firme cuando dijo: No te desampararé, ni te dejaré!.
¡Gracias Padre por esa promesa!
Gracia y paz de Dios ❤️