03/04/2026
¡Cuánto lo sentimos, Madre! ¡Te acompañamos en Tu dolor!
Y, como Pedro, muchos hemos querido acompañarte y estar con Jesús hasta el último momento, pero lo hemos negado ante las adversidades… Hoy en éstos renglones, queremos decirte desde el fondo de nuestro corazón:
¡Cuánto lo sentimos, Madre! ¡Te acompañamos en Tu dolor!
No tenemos palabras suficientes para consolarte, pero escoge la flor más bonita que El Padre haya puesto en algún rincón del mundo, y esa te la regalamos como prenda de nuestro sentir. Por favor perdona nuestra ausencia, pero año con año aprendemos más de nuestro error, y así como Juan, el apóstol más joven, queremos llevarte a nuestras casas para que habites Tú en ellas.
Gracias por ser nuestra Madre, aún y con nuestro pecado y nuestra culpa. Entra en nuestras casas, entra en nuestras vidas, y, así como en la casa de Juan, comienza a barrer todo lo malo que encuentres, porque estamos listos para recibir a Jesús cuando regrese, pero en un lugar más limpio. Un lugar que Tu presencia haya limpiado. Te amamos todos.