24/05/2026
ORACIÓN PARA PEDIR LOS DONES Y CARISMAS EL DIA DE PENTECOSTÉS
Espíritu Santo de Dios, hoy me postro delante de Ti con el corazón abierto, necesitado de tu fuego, de tu presencia y de tu poder.
Ven sobre mi vida como descendiste sobre los apóstoles en Pentecostés, cuando estaban reunidos en oración y “aparecieron lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos”.
Ven Espíritu Santo, dulce huésped del alma, soplo divino del Padre y del Hijo, lléname de tu gracia y derrama sobre mí tus dones y carismas para servir, amar y edificar tu Iglesia.
Hoy te pido el don de sabiduría para gustar las cosas del cielo y no vivir esclavo de lo pasajero.
Dame inteligencia espiritual para comprender tu Palabra, consejo para saber guiar y ayudar a otros,
fortaleza para permanecer firme en la batalla espiritual, ciencia para descubrir tu presencia en cada momento de mi vida, piedad para amar al Padre con un corazón de hijo, y santo temor de Dios para no apartarme jamás de Ti.
Espíritu Santo, enciende en mí los carismas que Tú quieras regalarme para la gloria de Dios.
Si quieres, dame palabra de sabiduría y de conocimiento, discernimiento de espíritus, fe carismática, sanación de los enfermos, profecía,
lenguas espirituales e interpretación, porque tu Palabra dice: “Hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo.”
No permitas que busque los dones por orgullo o vanidad. Que nunca quiera brillar yo, sino que Cristo sea glorificado en mi vida.
Purifica mis intenciones, rompe mi ego, destruye mi soberbia y hazme instrumento humilde en tus manos.
Espíritu Santo, si hay fuego apagado dentro de mí, avívalo.
Si hay miedo, destrúyelo.
Si hay heridas, sánalas.
Si hay cadenas espirituales, rómpelas con tu unción poderosa, porque donde está el Espíritu del Señor, ahí hay libertad.
Hoy levanto mi alma al cielo y clamo como los discípulos en el cenáculo: ¡Ven Espíritu Santo!
Desciende con poder sobre mi casa, mi familia, mi ministerio y mi corazón.
Hazme un hombre lleno de tu presencia,
un discípulo apasionado, un servidor ungido,
un testigo valiente del Evangelio.
Que Pentecostés no sea solo una fiesta, sino una experiencia viva dentro de mí.
Ven con tu viento impetuoso.
Ven con tu fuego santo.
Ven con tu unción.
Ven con tus dones.
Ven con tus carismas.
Ven Espíritu Santo y toma por completo mi vida.
Amén.