Somos una Familia de Apóstoles, sacerdotes y laicos consagrados para la misión "ad gentes": el anuncio del Evangelio de Jesús a todos los pueblos es nuestra prioridad y razón de ser. Nuestro carisma es de ser sólo y exclusivamente misioneros, testigos del Amor de Cristo para cada hombre, hasta los confines de la tierra. Asia, Oceanía, África y América son los lugares donde estamos y donde prestamos nuestro servicio. Desde 1993 el PIME está en México, en la Arquidiócesis de Acapulco. Nuestra labor es entre los indígenas Mixtecos, con la finalidad de llevar la belleza del evangelio de Jesús a los últimos y más alejados de la sociedad. En 2016 abrimos una presencia en la diócesis de Ecatepec, estado de México, en la capilla de San José, en área donde conviven familias mestizas y familias indígenas. A partir de la vocación misionera, queremos también trabajar para la animación misionera de la Iglesia local, conscientes que nuestra vocación conserva toda su validez porqué es modelo del compromiso misionero de la Iglesia, que siempre necesita donaciones radicales y totales, impulsos nuevos y valientes. Así motivados, deseamos acompañar a los jóvenes en un camino de seguimiento de Jesús, de descubrimiento de su Misión y de anuncio del Evangelio, para que el gozo y la vitalidad de la Iglesia latinoamericana se extienda más allá de sus fronteras, hasta los confines del mundo.
¡Ven y ve!