22/07/2025
"...Hasta aquí nos ayudó el Señor"
A nombre de la iglesia El Paraíso les agradecemos a todos por venir y ser parte de esta experiencia maravillosa en la presencia de nuestro Dios, y también a quienes nos acompañaron de forma virtual vía redes sociales.
Queremos agradecer a todas las personas que directa o indirectamente participaron e hicieron posible que este evento pudiera salir adelante; agradecemos a la zona 5 por su apoyo incondicional, hermanos de Cuautla, San Rafael, Chinameca y la zona 5 en general, el apoyo de sus pastores y de nuestro jefe de zona, nuestro amado pastor Roberto Castellanos; hermanos de otras zonas que estuvieron también con nosotros en estos días de trabajo, al pastor Juventino Cabañas y su equipo de trabajo quienes nos apoyaron en el área de talentos, hermanos de Xoxocotla, hermanos de la Col. Josefa Ortiz, al hermano Bruce Fitz y su familia quienes nos apoyaron con la transmisión en vivo del congreso, redes y desarrollo web, y muchos otros hermanos más; sin dejar de mencionar a la iglesia local y su arduo trabajo y entrega para servir a la familia de la fe; a nuestro pastor general José Leonardo Pérez por su apoyo y a toda la iglesia Getsemaní y sus obras por sus oraciones; no nos alcanzarían estas líneas para mencionar y agradecer a cada uno en particular, pero queremos que sepan que todos ustedes tienen un lugar en nuestro corazón.
Damos gracias a los propietarios del salón "Rodríguez" por la facilidad y la amabilidad con que nos concedieron sus instalaciones para albergar este evento; a la administración del estadio Zeferino Pérez por proporcionarnos el espacio para el estacionamiento; al hermano José Centeno por su valiosa participación en el audio y sonorización de nuestro congreso; a muchos pastores, consiervos de otras congregaciones por su hospitalidad en facilitarnos sus instalaciones como lugares de hospedaje, muy entrañables amigos de muchos años. De corazón, ¡gracias!
Y sobre todo, dar gracias a quien hizo todo esto posible, quien abrió puertas, movió corazones, quien suplió y multiplicó todo lo que hizo falta, tanto recursos como nuestras mismas fuerzas y capacidades; a quien nos salvó, y por su gracia hoy somos llamados pueblo suyo, a Dios nuestro Padre, y a nuestro Señor Jesucristo, por medio del cual ahora somos miembros de la familia de Dios. Todo el reconocimiento, todos los méritos, toda la gloria y la alabanza ¡son para Él por siempre y para siempre!
¡Que Dios les bendiga, y hasta la próxima!
Les amamos en el Señor.
Su hermano en Cristo, Pedro Rosas Bolaños.