15/08/2026
🌙🙏 LA DORMICIÓN O EL TRÁNSITO DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA 💙✨
En la tarde-noche del 14 de agosto, víspera de la solemnidad de la Asunción, una antigua y hermosa tradición de la Iglesia, conservada especialmente en la piedad popular, nos invita a recordar el Tránsito o Dormición de la Virgen María: el momento en que la Madre de Jesús concluyó su peregrinación terrena para ser llevada por Dios a la gloria del cielo. 🌹🕯️ Esta tradición tiene raíces muy antiguas: la fiesta del 15 de agosto ya se celebraba en los primeros siglos y en Oriente recibió precisamente el nombre de “Dormición” de la Madre de Dios.
📖 La Sagrada Escritura no relata directamente cómo fueron los últimos momentos de la vida terrena de María. Sin embargo, nos la presenta íntimamente unida a Cristo y a la primera comunidad cristiana. Después de la Ascensión encontramos a María reunida en oración con los Apóstoles, esperando la venida del Espíritu Santo (cf. Hch 1,14). Y la liturgia de la Asunción contempla también aquella gran señal del Apocalipsis: “una mujer vestida del sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas sobre su cabeza” (cf. Ap 12,1). 🌟
⛪ El Magisterio de la Iglesia nos ayuda a comprender el sentido profundo de esta tradición. En 1950, el papa Pío XII, al proclamar solemnemente el dogma de la Asunción, enseñó que María, “terminado el curso de su vida terrena”, fue llevada en cuerpo y alma a la gloria celestial. La definición dogmática, por tanto, no obliga a definir de qué manera concreta terminó su vida terrena; san Juan Pablo II recordó expresamente que Pío XII no quiso convertir la cuestión de la muerte de María en una verdad de fe.
💙 El Catecismo de la Iglesia Católica, n. 966, enseña que la Asunción de María es una participación singular en la Resurrección de su Hijo y, al mismo tiempo, una anticipación de la resurrección que esperamos todos los cristianos. Por eso contemplar la Dormición de María no es simplemente recordar su despedida de este mundo: es contemplar la esperanza cristiana frente a la muerte. María nos recuerda que nuestra historia no termina en el sepulcro, sino que estamos llamados a la vida eterna con Cristo. ✨🕊️
🌹 Esta noche del 14 de agosto, al recordar piadosamente el Tránsito de Nuestra Madre, podemos imaginarla rodeada por aquellos discípulos con quienes perseveró en la oración, entregándose una vez más con confianza en las manos de Dios. La que un día respondió “Hágase en mí según tu palabra” (Lc 1,38), llega al final de su peregrinación sostenida por esa misma fe. 🙏
🕯️ Santa María, Madre de Dios, al terminar nuestra peregrinación por este mundo, acompáñanos también a nosotros y enséñanos a mirar hacia el cielo con esperanza.
🌹 María, asunta al cielo, ruega por nosotros.
💙✨ ¡Todo con María, todo hacia Cristo!