27/05/2026
La Urgencia de Dar
¿Alguna vez has esperado para hacer algo que sabías que era lo correcto?
Cuando Pablo escribió su segunda carta a los corintios, la iglesia de Corinto necesitaba una reprimenda. En el capítulo noveno, Pablo se centró en una promesa que los corintios habían hecho un año antes de ayudar a los cristianos necesitados de Jerusalén. Los corintios no solo habían hecho esta promesa de recaudar una ofrenda y enviarla a Jerusalén, sino que estaban tan animados con su compromiso que habían inspirado a otras iglesias a seguir su ejemplo.
Sin embargo, los corintios tardaban mucho en cumplir su promesa y, al mismo tiempo, sus hermanos de Jerusalén pasaban apuros. No solo eso, sino que su entusiasmo por dar había disminuido y ya no estaban dando el ejemplo generoso que habían dado antes. Por eso, Pablo escribió:
«Cada uno de ustedes debe dar lo que haya decidido en su corazón, no de mala gana ni por obligación, pues Dios ama al que da con alegría».
2 Corintios 9:7 NVI
Cuando nos mostramos reacios a dar, perdemos la oportunidad de bendecir a los demás. La desobediencia puede endurecer nuestro corazón hacia los demás. Podemos aferrarnos a lo que tenemos porque creemos saber que es lo mejor.
En cambio, cuando das con amor, Pablo dice: «Y Dios puede hacer que toda gracia abunde para ustedes, de manera que siempre, en toda circunstancia, tengan todo lo necesario y toda buena obra abunde en ustedes.» (2 Corintios 9:8). Él te bendecirá «para que en toda ocasión puedan ser generosos, y para que por medio de nosotros la generosidad de ustedes resulte en acciones de gracias a Dios.»
(2 Corintios 9:11).
Ahora bien, eso no siempre implica que Dios va a enriquecerte materialmente. Pero sí significa que Dios siempre te proporcionará los medios para ser generoso: con tu tiempo, tu energía y tu dinero. Y como Dios no espera para proveernos, nosotros tampoco deberíamos esperar para ayudar a los demás.
Hoy, busca oportunidades para mostrar tu generosidad y compartir los buenos dones que Dios te ha dado, y cuando veas una, ¡no esperes para actuar! En cambio, da con espíritu alegre.
Bendiciones sobre abundantes para todos ustedes .
UDFE UNIDAD DE FÉ BIENESTAR INTEGRAL