24/08/2026
Para recibir la sagrada comunión es importante hacerlo debidamente preparados y con la debida reverencia ya que estamos recibiendo al mismísimo Rey de reyes, al Señor de señores, al dueño de nuestras vidas y de todo lo creado. La hostia consagrada no es cualquier cosa, no es un dulce o un alimento cualquiera.
Así que la próxima vez que te acerques a comulgar y recibas la sagrada hostia en tus manos, recuerda seguir estas recomendaciones 👇🏻
CÓMO COMULGAR EN LA MANO CORRECTAMENTE
Los primeros cristianos recibían la sagrada comunión en la mano. De ahí surgen las recomendaciones de San Cirilo de Jerusalén y San Juan Crisóstomo, ambas escritas en el siglo IV, donde les indicaban a los cristianos de aquel entonces la manera correcta de comulgar en la mano. Esto es clara evidencia de que la comunión en la mano era una práctica común en la Iglesia desde el principio.
Si en tu parroquia se da la comunión en la mano, recuerda que la forma reverente de recibir el Cuerpo de Cristo debe ser siempre la que indicaron San Cirilo y San Juan Crisóstomo. Y claro está que lo verdaderamente importante, por encima de la reverente forma de recibir el Cuerpo de Cristo, es haber hecho una buena confesión antes de comulgar, y no hallarse uno en pecado mortal, ya sea que se comulgue de pie y en la mano, o de rodillas y en la boca.
Los fieles son libres de recibir la comunión en cualquiera de las dos formas, ya sea de pie y en la mano, o de rodillas y en la boca. A menos que haya alguna indicación dictada por la diócesis, que restrinja la forma de recibir la comunión a sólo una de ellas.
"Cuando te acerques a recibir el Cuerpo del Señor, no te acerques con las palmas de las manos extendidas ni con los dedos separados, sino haciendo de tu mano izquierda como un trono para tu derecha, donde se sentará el Rey. Con la cavidad de la mano recibe el Cuerpo de Cristo y responde Amén."
– San Cirilo de Jerusalén, s. IV, Catequesis XXIII sobre la Eucaristía
"Piensa en lo que recibes en tu mano, y jamás la levantes para golpear a alguien, y no mancilles con semejante pecado la mano enaltecida con un don tan grande. Piensa en lo que recibes en tu mano, y consérvala limpia de toda avaricia y rapiña. Piensa que no solamente lo recibes en tu mano, sino que también te lo llevas a la boca: guarda, pues, tu lengua limpia de palabras torpes e insolentes, de blasfemia, de perjurio y de todo lo demás de análoga ralea. Ten en gran respeto el honor con que Dios la honró, y no la rebajes a la vileza del pecado, antes bien, reflexiona una vez más que, después de la mano y de la lengua, es el corazón quien recibe ese tremendo misterio..."
– San Juan Crisóstomo, s. IV, de las Catequesis Bautismales
¿Qué pasa con las partículas que pueden quedar en la mano? Cuando hay voluntad, siempre habrá un modo. Consigan un pequeño pañuelo, para usarlo solamente a la hora de recibir la hostia. Luego de consumir la hostia, doblen el pañuelo de modo que las partículas queden dentro de el. Al llegar a casa, dejen el pañuelo en un recipiente, sumergido en agua limpia, para que se disuelvan las partículas. Al día siguiente viertan el agua en la tierra, y laven el pañuelo.
Ave María Purísima
Catequesis Bautismales de San Juan Crisóstomo
https://mercaba.org/TESORO/J_Crisostomo/marco_catequesis_bautismales.htm
Sobre la comunión en la mano
https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=495299289309197&id=100064873892761&mibextid=Nif5oz
Mitos sobre la comunión en la mano
https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=2021389327992667&id=768556223275990&mibextid=Nif5oz
Los primeros cristianos ya comulgaban en la mano (artículo en inglés)
https://churchlifejournal.nd.edu/articles/early-christian-communion-in-the-hand/
Catequesis de San Cirilo de Jerusalén sobre la Eucaristía (Mistagógica V)
https://mercaba.org/TESORO/CIRILO_J/Cirilo_25.htm