26/08/2026
Devocional de hoy: Las respuestas que Dios da.
el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros. No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros. Todavía un poco, y el mundo no me verá más; pero vosotros me veréis; porque yo vivo, vosotros también viviréis. En aquel día vosotros conoceréis que yo estoy en mi Padre, y vosotros en mí, y yo en vosotros. El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él. Le dijo Judas (no el Iscariote): Señor, ¿cómo es que te manifestarás a nosotros, y no al mundo? Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él. El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió. Os he dicho estas cosas estando con vosotros. Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.
Juan 14:17-26
¿Cómo se llama mi mamá biológica?. La sincera pregunta de mi hija de siete años me atravesó el corazón. Su adopción había sido privada, y solo nos habían proporcionado la información más básica sobre sus padres: estatura, peso, edad, color de cabello y ojos. ¿Cómo responder?
La pregunta parecía imposible! Respiré hondo y oré: Dios, ¿qué digo?. Una frase me brotó de la boca: ¿Cómo te gustaría que se llamara?. Ella sonrió y exclamó: Madeline. Entonces, es Madeline, declaré. Creo que Dios me dio una respuesta cuando yo no la tenía.
En los años siguientes a su muerte, los seguidores de Jesús enfrentaron grandes desafíos en los cuales necesitaron respuestas divinas en situaciones aparentemente imposibles.
En Juan 14, Jesús prometió que no los dejaría solos, sino que vendría a ayudarlos.
Además, Dios proveería una ayuda constante: el Consolador, el Espíritu Santo que el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas y os recordará todo lo que yo os he dicho.
A veces, las preguntas que enfrentamos parecen imposibles de responder. Necesitamos la ayuda de Dios y sus respuestas en la crianza de nuestros hijos, en el trabajo, con nuestros vecinos y en el mundo. Cuando no tenemos las respuestas, Él puede darlas.
Dios te bendiga.