Parroquia San Juan Bautista Mezquital, Apodaca

Parroquia San Juan Bautista Mezquital, Apodaca 8183140255

HORARIOS
MISA:
- Martes a Viernes: 7:00 PM
- Sabados: 8:00 AM
- Domingos: 10:15 AM, 11:30AM y 6:00PM
CONFESIONES: Jueves 7:30PM
PLAT.PAPAS Y PADRINOS:
- 2° y 4° DOMINGO de cada mes 10:00am a 12:00pm

26/08/2026
📢 AVISO IMPORTANTE | COMUNIDAD SAN JUAN BAUTISTAQuerida comunidad:Les informamos que este jueves 27 de Agosto, la Oficin...
25/08/2026

📢 AVISO IMPORTANTE | COMUNIDAD SAN JUAN BAUTISTA
Querida comunidad:
Les informamos que este jueves 27 de Agosto, la Oficina Parroquial permanecerá cerrada durante todo el día.
Les pedimos tomarlo en cuenta y, de ser posible, realizar sus trámites con anticipación.
🙏 Agradecemos mucho su comprensión. Que cada una de nuestras actividades y pendientes los pongamos siempre en manos de Dios, confiando en que Él guía nuestro caminar.
✨ Que el Señor bendiga sus hogares y acompañe siempre a nuestra comunidad.
Parroquia San Juan Bautista 💙

💙 Gracias por compartir esta tarde con nosotras 💙Agradecemos de corazón la presencia y el acompañamiento del Padre Oswal...
25/08/2026

💙 Gracias por compartir esta tarde con nosotras 💙

Agradecemos de corazón la presencia y el acompañamiento del Padre Oswaldo, quien nos regaló su tiempo y cercanía, y a nuestras hermanas Idalia y Diana, del equipo de la Arquidiócesis de Monterrey de la Pastoral de la Mujer, por compartir con tanto cariño y entrega este hermoso encuentro. 🌷🙏

Fue una tarde llena de momentos especiales, reflexión, alegría y, sobre todo, del amor de Dios. Nos sentimos muy bendecidas de poder compartir como hermanas y crecer juntas en la fe. 💕✨

Y como broche de oro, nuestra tarde culminó con la celebración de la Eucaristía, poniendo en las manos de Jesús todo lo vivido y agradeciendo por cada una de las mujeres que hicieron posible este encuentro. ❤️‍🔥

¡Gracias por decir sí, por acompañarnos y por ser parte de esta gran familia de la Pastoral de la Mujer! 🌹

✨ Una tarde con María, llena del amor de Dios ✨Vivimos una hermosa tarde en compañía de María, nuestra Madre, llena de o...
25/08/2026

✨ Una tarde con María, llena del amor de Dios ✨

Vivimos una hermosa tarde en compañía de María, nuestra Madre, llena de oración, alegría, reflexión y encuentro fraterno. 🌷💙

Fue un momento especial para abrir nuestro corazón a Dios, fortalecer nuestra fe y experimentar, a través de María, su amor, ternura y presencia en nuestras vidas. 🙏✨

Agradecemos a todas las mujeres que compartieron esta experiencia y permitieron que esta tarde se convirtiera en un hermoso encuentro de fe, esperanza y amor. 🌹

¡Gracias por vivir juntas esta tarde llena del amor de Dios! 💕

🌿 Yo elijo caminar con Dios, porque aun en los días difíciles, Él me sostiene, llena mi corazón de paz y me recuerda que...
24/08/2026

🌿 Yo elijo caminar con Dios, porque aun en los días difíciles, Él me sostiene, llena mi corazón de paz y me recuerda que su amor nunca se acaba. 🙏✨

Y tú, ¿eliges a Dios cada día?
Cuéntanos en los comentarios cómo ha transformado tu camino. 💙

El sábado vivimos nuestra Asamblea Parroquial, un espacio de encuentro, oración y unidad, en el que juntos planeamos el ...
24/08/2026

El sábado vivimos nuestra Asamblea Parroquial, un espacio de encuentro, oración y unidad, en el que juntos planeamos el caminar de nuestra comunidad de Septiembre a Diciembre de 2026. 🙏✨

Gracias a todos los coordinadores y servidores por su entrega, sus ideas y su disposición para seguir construyendo una parroquia viva, unida y al servicio de los demás.

¡Que el Espíritu Santo guíe cada uno de nuestros proyectos! 💙⛪

XXI DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO, CICLO ALectura del santo Evangelio según san Mateo 16, 13-23En aquel tiempo, cuando ll...
23/08/2026

XXI DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO, CICLO A
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 16, 13-23
En aquel tiempo, cuando llegó Jesús a la región, de Cesarea de Filipo, hizo esta pregunta a sus discípulos: “¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?” Ellos le Respondieron: “Unos dicen que eres Juan el Bautista; otros, que Elías; otros, que Jeremías o alguno de los profetas”.
Luego les preguntó: “Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?” Simón Pedro tomó la palabra y le dijo: “Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo”.
Jesús le dijo entonces: “¡Dichoso tú, Simón, hijo de Juan, porque esto no te lo ha revelado ningún hombre, sino mi Padre, que está en los cielos! Y yo te digo a ti que tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia. Los poderes del in****no no prevalecerán sobre ella. Yo te daré las llaves del Reino de los cielos; todo lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo”. Y les ordenó a sus discípulos que no dijeran a nadie que él era el Mesías.
Palabra del Señor.

REFLEXIÓN PBRO. OSWALDO ALEJANDRO SÁNCHEZ SOTO, PÁRROCO

Estamos a punto de comenzar la tercera parte del Evangelio de San Mateo, la cual, será abierta precisamente con el diálogo-anuncio del Evangelio de hoy. En efecto, Jesús ha concluido su vida itinerante y prácticamente ha cerrado su etapa misionera yendo incluso a tierra de paganos o gentiles: ya curó a muchos enfermos, ya realizó signos admirables (dos multiplicaciones de los panes, pesca milagrosa, calmar la tempestad, resucitar mu***os, expulsar demonios, convertir el agua en vino), ya predicó el Reino inaugurado por la Nueva Alianza que Él viene a inaugurar, certificando sin lugar a dudas que todos estos hechos en su conjunto avalan las palabras salidas de su boca como verdaderas y que Él es el Mesías que habría de venir.
Ahora ha llegado la hora sublime, la Hora (con mayúscula) de Jesús en la que se manifestará el esplendor de la gloria del designio misericordioso del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo para con la humanidad: el Hijo de Dios extenderá sus brazos en la cruz para abarcar a todo el universo (todo lo creado), el abismo que es el Hades en griego, el Sheol en hebreo, que es el país de los quietos, de los mu***os, de los inertes que paralizados no pueden ir hacia el otro, no pueden amar a nadie ni a sí mismos, el lugar de la desesperación que no ha creado Dios sino es la morada que los mismos demonios rebeldes al amor, a la verdad y al bien, adversarios de Dios, se han construido y como amargados por antonomasia que son, quieren arrastrar a todos los hombres a su amargura, tal y como hace el envidioso que no aprovecha su vida: «si yo no soy feliz, nadie de mi alrededor y quien esté a mi alcance lo será»; y abarcará el cielo, que es el estado de la existencia en donde todo es comunión, alegría, donación amorosa en un eterno presente, lo cual, es la vida eterna.
Por lo tanto, ha llegado el momento de que el Mesías revele la obra más sublime de su ministerio, la que manifestará su infinita e inefable majestad, ha llegado la Hora de mostrar el esplendor (belleza) del designio amoroso de Dios: el Misterio Pascual de Cristo en su Pasión, Muerte en la Cruz, su gloriosa Resurrección y Ascensión al Cielo y el envío del Espíritu Santo para a su vez enviar a los Apóstoles a proclamar hasta los confines del mundo que no estamos huérfanos, que el amor está vivo, que nuestra vida no acabará en el sepulcro, que caminamos hacia la vida eterna si aceptas a Cristo como Kyrios (Señor) de tu vida.
Es imposible que esta obra inefable e inaudita, no sólo la comprenda, sino que ni siquiera la descubra el pensamiento y saber humanos, va más allá de nuestras capacidades, tiene que ser revelado al corazón desde lo alto, tal y como sucedió con Pedro, quien habiendo visto las obras admirables de toda la misión que Jesús había realizado, no tiene dudas en afirmar que Jesús es el Hijo de Dios. Efectivamente, Jesús hace un alto para hacer la pregunta que pretende abrir la mente de los Apóstoles ante el Misterio que están por contemplar pero que, irónicamente la respuesta a esa pregunta les descorazonará, pues siguen aferrados a la pretensión de un Mesías político y triunfalista acorde a sus miras estrechas, a sus pensamientos insustanciales y a las glorias caducas de este mundo: «¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre? Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?».
Los Apóstoles saben que la gente se equivoca cuando dicen que Jesús es la reencarnación de Juan el Bautista, Elías camuflado en otra forma, Jeremías o algún otro profeta. Ellos ya han sido testigos que Jesús es más grande que todos ellos y ante la interpelación directa de Jesús hacia ellos, Pedro toma la palabra –siempre tomará la palabra pues fue el que mejor supo entender a Jesús aunque no del todo como veremos– y dijo solemnemente: «Tú eres el Hijo de Dios vivo».
Al ver Jesús que el Espíritu Santo ya había comenzado a abrir las mentes de sus Apóstoles, Jesús les muestra la meta ya mencionada que anhelan sus corazones sin saberlo pues les dará la vida eterna, cosa que ningún poder de este mundo, ni la carne ni la sangre lo puede dar ni revelar: el Misterio Pascual. No se menciona en el Evangelio de hoy, pero el pasaje inmediato (Mateo 16, 21-23) manifiesta que no obstante esta sentencia maravillosa de Jesús, Pedro –y con él los Apóstoles– pasan del gozo al desconcierto, y hasta el desánimo, y aunque Jesús ya anuncia su victoria sobre la muerte, la humillación de su Maestro en la Cruz les escandaliza, les es insoportable: «¡No lo permita Dios, Señor. Eso no te puede suceder a ti!». Diciéndole Jesús enseguida a Pedro: «¡Apártate de mí, Satanás, y no intentes hacerme tropezar en mi camino, porque tu modo de pensar no es el de Dios, sino el de los hombres!».
¡Pobre Pedro! Del éxtasis pasa a morder el polvo, de la elevación al hundimiento en el desconcierto, pero Jesús lo hace a posta, pues quiere sacudir su conciencia y la de los Apóstoles, para que comiencen a comprender que el plan De Dios no tiene nada qué ver con los pensamientos y mezquindades humanas (cf.Is 55, 8-10), sobre todo porque si Pedro iba a ser la Roca –la roca aquí es signo de la fortaleza inexpugnable que será la Iglesia y que por ende ni el mismo poder del in****no podrá con ella–, e iba a ser el custodio de las llaves del Reino teniendo el poder de atar y desatar –“atar” y “desatar” eran términos propios del lenguaje rabínico referidos primeramente a la expulsión o excomunión de un judío de la asamblea. Atar significaba “condenar” y desatar “absolver” a alguien, que ahora será prohibir y permitir lo que esté acorde o no con lo enseñado por el Maestro–, Pedro no podía apacentar la Iglesia de Cristo sin tener el pensamiento De Dios, de lo contrario, la Iglesia no sería Sacramento Universal de Salvación. Así, Pedro será el testigo más cualificado de la Palabra, la Obra y la Misericordia de Cristo, Pedro velará por la unidad, la disciplina, la recta fe de la Iglesia de Cristo, para que ella, cual esposa de la Nueva Alianza, sea fiel a su Esposo y Salvador, tan grande será el ministerio petrino que sus decisiones serán ratificadas por Dios, porque es el garante de todas las confianzas del Mesías, pues efectivamente, “el apártate” nos muestra que la Iglesia sería Mysterium Lunae, Misterio de la Luna que no tiene luz propia sino que refleja la luz del Sol, de Jesucristo su Maestro, que no transmitirá criterios humanos ni una simple nueva doctrina que no salva, sino las palabras, los sentimientos, los pensamientos, en una palabra, los designios de salvación de Dios para la humanidad.
Y ya habiendo tenido el diálogo que inauguraba la etapa final del ministerio de Jesús en la majestuosa ciudad de Cesarea de Filipo (al norte de Galilea, ya en tierra de paganos como signo que prefiguraba la Evangelización), Jesús se dirige a Jerusalén, no sin advertir que no logró arrancar el escándalo de la Cruz en sus Apóstoles surgiendo en ellos una fuerte resistencia interna, un combate interior que les hacía plantearse fuertemente si seguir o no con el Maestro. Por esta razón, a mitad del camino a Jerusalén, Jesús se Transfigurará para mostrarles la gloria que estará por venir y que él es el cumplimiento de la ley y los profetas, y en donde el Padre mismo habla para enfatizar a Pedro, Santiago y a Juan que Pedro no se había equivocado en su profesión de fe, que efectivamente Jesús es el Mesías, el Hijo amado del Padre, exhortándoles incluso con autoridad: “¡Escúchenlo!”
Jesús sigue interpelando a sus discípulos de cada generación, y también te interpela a ti: ¿Quién soy yo para ti? ¿Qué lugar ocupo en tu vida? La respuesta a esta pregunta es la misma que ésta ¿Has tenido un encuentro profundo y personal con Jesucristo? ¿Te ha salvado de algo? ¿Tienes un dios de oídas? ¿Sigues a un dios conceptual? Y la respuesta a éstas parte de estas otras ¿Te has acercado a Jesús por curiosidad, a ver si cumple tus deseos? ¿Has abierto el oído, el corazón y la mente para que irrumpa en tu vida y la transforme con su Pasión, Muerte y Resurrección? De lo contrario tu respuesta será la misma que la generación de Jesús: él es un profeta, un iluminado como buda, un filósofo, un dios de conceptos o a la medida de tus ideas: «¡Apártate de mí, Satanás! Porque tú no juzgas según Dios, sino según los hombres!». Todavía hay que responder a otra pregunta ¿Cómo puedo conocer a Cristo? Solamente se puede conocer a Cristo entrando en comunión con el misterio de la sabiduría de la Cruz: no busques a Cristo en las parafernalias del mundo, búscale en tu cruz, su gloria brilla con mayor intensidad en esa situación que le sacas la vuelta, en tus absurdos, pues allí te espera con los brazos abiertos para llevarte a su Resurrección (cf. Flp 3,10-11). Y ese encuentro aunque es personal no es solitario, Cristo crucificado y resucitado te apacienta en un rebaño, la Iglesia, allí también está Cristo esperándote con los brazos abiertos, en los sacramentos, allí resuena con toda su fuerza su Palabra, allí, en la familia de Cristo, en el rostro de los hermanos verás su rostro y el del Padre «quien me ha visto a mí, ha visto al Padre (Jn 14,9)». ¡Hazme saber, Amado de mi alma, dónde apacientas el rebaño! para que yo no ande vagabunda detrás de falsos dioses y mesías (Cantares 1,2-8).

SANTA MARÍA REINALectura Del santo Evangelio según san Mateo 23, 1-12En aquel tiempo, Jesús dijo a las multitudes y a su...
22/08/2026

SANTA MARÍA REINA
Lectura Del santo Evangelio según san Mateo 23, 1-12
En aquel tiempo, Jesús dijo a las multitudes y a sus discípulos: “En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y fariseos. Hagan, pues, todo lo que les digan, pero no imiten sus obras, porque dicen una cosa y hacen otra. Hacen fardos muy pesados y difíciles de llevar y los echan sobre las espaldas de los hombres, pero ellos ni con el dedo los quieren mover. Todo lo hacen para que los vea la gente. Ensanchan las filacterias y las franjas del manto; les agrada ocupar los primeros lugares en los banquetes y los asientos de honor en las sinagogas; les gusta que los saluden en las plazas y que la gente los llame ‘maestros’. Ustedes, en cambio, no dejen que los llamen ‘maestros’, porque no tienen más que un Maestro y todos ustedes son hermanos. A ningún hombre sobre la tierra lo llamen ‘padre’, porque el Padre de ustedes es solo el Padre celestial. No se dejen llamar ‘guías’, porque el guía de ustedes es solamente Cristo. Que el mayor de entre ustedes sea su servidor, porque el que se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido”. Palabra del Señor.

REFLEXIÓN PBRO. OSWALDO ALEJANDRO SÁNCHEZ SOTO, PÁRROCO

Usar la religión para edificar un ídolo de sí mismo es lo más perverso que puede haber y, peor aún, no contento con eso, ya no seguir los preceptos de Dios y, usurpando su autoridad y su nombre, ponerse a enseñar cosas nacidas de sus ocurrencias, en la soberbia de creer que todo lo que se le venga en mente Dios se lo inspira para imponerlo a los demás: los fariseos usurpan la cátedra de enseñanza (cátedra de Moisés) no para llevar a las personas a Dios sino al culto del ídolo de su propia persona; no les interesa la salvación de las personas sino simplemente tener prosélitos, en definitiva, es una vanidad y soberbia supinas muy bien camufladas. Jesús nos advierte de este peligro: cuidado con aquella gente que se dice muy católica y bajo esta justificación se sientan en la cátedra que no les corresponde enseñando como supuesta y rectamente católico lo que en realidad son ocurrencias suyas, beaterías (exageraciones) y escrúpulos estúpidos, siendo tales actitudes fruto de ya sea simple ignorancia o de neurosis o de traumas o de una vanidad supinas o de todo junto y que no se quieren reconocer. Cuando tengas duda sobre la fe divina y católica, no consultes a la gente o a la señora "muy católica" de la parroquia que nada más anda de metiche, pues el muy católico de verdad no anda regodeándose, sino que más bien se preocupa por llevar una vida acorde al Evangelio; acude directamente a los documentos del Papa, de la Santa Sede, del Magisterio y el Catecismo de la Iglesia Católica (vatican.va; mercaba.org; aletheia; vaticannews o la página de tu diócesis), pues incluso los sacerdotes no debemos enseñar lo que se nos ocurra y debemos fundamentar en el Magisterio (Papa y Obispos), en la Tradición (cuya síntesis está en el Catecismo) y en el Derecho de la Iglesia (cuyos cánones no se hicieron de la noche a la mañana asumiendo todo el bagaje de la fe divina y católica) lo que interpretamos del tesoro de la doctrina y lo que explicamos a la gente, sobre todo cuando hay polémicas. Mejor habrá de preocuparse de revisar el corazón, no sea que el Señor te diga: «tú me quieres alabar con tu lengua pero tu corazón está lejos de mí (cf. Mt 15,8)». Por lo tanto, el sacerdocio se ejerce en la Iglesia no porque los mismos sacerdotes se hayan postulado a sí mismos o el pueblo los haya promovido como jefes, guías, maestros o padres de la fe sinonporque Dios los ha llamado a servir a sus hermanos pues, actúan no a nombre propio como los fariseos sino in representatio Christi (en representación de Cristo) y en lo más sublime de su ejercicio sacerdotal, en los sacramentos, actúan in persona Christi (en la persona de Cristo); es Cristo mismo sirviendo con su santísima humildad, enseñando y santificando a sus hermanos en la persona del sacerdote «que el mayor de entre ustedes sea su servidor, porque el que se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido», y así como él no dijo nada por su cuenta, sino todo lo que le escuchó al Padre (cf. Jn 12,49) así también nosotros debemos ser fieles transmisores de la fe; los sacerdotes somos siervos de la verdad, no dueños de ella, somos siervos para servir el buen Pan de la Palabra y los Sacramentos y para lavar los pies de los siervos de nuestro Señor (1 Sam 25,41). En definitiva, conociendo profundamente tu fe camina en obediencia al Papa y a los Obispos, camina en comunión con la Iglesia tal y como lo quiere Cristo.

Les recuerdo algunas fuentes al respecto.

DERECHO CANÓNICO

Canon 212 § 1. Los fieles, conscientes de su propia responsabilidad, están obligados a seguir, por obediencia cristiana, todo aquello que los Pastores sagrados, en cuanto representantes de Cristo, declaran como maestros de la fe o establecen como rectores de la Iglesia.

Canon 223 § 1. En el ejercicio de sus derechos, tanto individualmente como unidos en asociaciones, los fieles han de tener en cuenta el bien común de la Iglesia, así como también los derechos ajenos y sus deberes respecto a otros.
§ 2. Compete a la autoridad eclesiástica regular, en atención al bien común, el ejercicio de los derechos propios de los fieles.

Pensamos que las posturas que establecen una rivalidad clérigos-laicos, simplemente no han comprendido en absoluto la eclesiología de comunión. Por lo tanto, el esplendor de la eclesiología de comunión es precisamente el ejercicio de los derechos y obligaciones de cada fiel en la coparticipación en la misión de la Iglesia: «quiero un laicado que no se muestre arrogante, duro en su lenguaje, quisquilloso, sino unos hombres que conozcan su religión, que penetren en ella, que sepan exactamente cuál es su lugar, que conozcan el alcance de lo que afirman o de lo que rechazan, que comprendan su credo tan perfectamente como para dar cuenta de él, que conozcan tan a fondo la historia como para saber defenderla» (COMISIÓN TEOLÓGICA INTERNACIONAL, El sensus fidei en la vida de la Iglesia, Móstoles: BAC, 2014, 56 -citando a San John Henry Newman-).

22/08/2026

Santa María Reina

Dirección

Él Mezquital
Apodaca
66630

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Lunes 9:30am - 12:30pm
3pm - 7pm
Martes 9:30am - 12:30pm
3pm - 7pm
Miércoles 9:30am - 12:30pm
3pm - 7pm
Jueves 9:30am - 12:30pm
3pm - 7pm
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