05/04/2026
¿Por qué celebramos la Cena del Señor?
Buenas tardes, hermanos, que sea DIOS el que nos siga bendiciendo con su palabra, deseó poder compartir este tiempo y esta reflexión basada en la Palabra de DIOS.
En muchas iglesias, la Cena del Señor puede llegar a verse como una práctica repetitiva. Sin embargo, la Palabra de DIOS nos enseña que este momento está lleno de un profundo significado espiritual.
No es un rito vacío.
No es una tradición humana.
Es una ordenanza dada por nuestro Señor JESUCRISTO.
1 Corintios 11:23–26
1. La celebramos porque JESUCRISTO lo ordenó
“Haced esto en memoria de mí.”
La Cena del Señor no nace en la iglesia, nace en el corazón de nuestro Salvador.
Él mismo estableció este acto la noche en que fue entregado.
No participamos porque queremos,
participamos porque obedecemos.
2. La celebramos para recordar Su sacrificio
El pan representa Su cuerpo entregado.
La copa representa Su sangre derramada.
No estamos repitiendo el sacrificio de JESUCRISTO,
estamos recordando una obra perfecta y suficiente.
Cada vez que participamos, volvemos a la cruz.
Y en la cruz recordamos el precio de nuestra redención.
3. La celebramos para examinarnos delante de DIOS
1 Corintios 11:28
“Pruébese cada uno a sí mismo…”
La Cena del Señor también es un llamado a detenernos y mirar nuestro corazón.
Es un momento para confesar,
para rendir,
para alinear nuestra vida con la voluntad de DIOS.
No es un acto ligero.
Es un momento de reverencia.
4. La celebramos para anunciar el evangelio
“…anunciáis la muerte del Señor…”
Cada vez que participamos, estamos proclamando una verdad poderosa:
JESUCRISTO murió por los pecadores.
Aun aquellos que no creen, al observar este momento, son confrontados con el mensaje de la cruz.
5. La celebramos con esperanza
“…hasta que Él venga.”
La Cena del Señor no solo mira al pasado,
también apunta al futuro.
Recordamos que JESUCRISTO murió,
pero también creemos que resucitó
y que un día regresará por Su iglesia.
Vivimos entre la cruz y Su venida.
Reflexión final
La Cena del Señor no es para cumplir con una costumbre,
sino para acercarnos con un corazón sincero.
No participamos porque somos dignos,
sino porque JESUCRISTO lo es.
Y al tomar el pan y la copa, recordamos que nuestra esperanza no está en nosotros, sino en Aquel que dio Su vida por amor.
Como iglesia, queremos también extender esta invitación:
Si por algún motivo te encuentras lejos de tu congregación,
o del lugar donde acostumbras a reunirte,
eres bienvenido.
Nos reunimos en la Misión Bautista Emmanuel
Río La Silla #725
Pueblo Nuevo, Sector Uno
Apodaca, Nuevo León
Será un privilegio recibirte y adorar juntos a DIOS.
Y que, si hay algo en tu corazón que necesita ser tratado, este sea el momento de ponerlo delante de DIOS.
Pastor Rubén Darío Campuzano
MISIÓN BAUTISTA EMMANUEL