19/04/2026
Reavivados por su palabra, el capitulo de hoy
2 CRÓNICAS 1
2 Crónicas 1 nos presenta a Salomón, el hijo de David, como el nuevo rey de Israel. En este capítulo, vemos a Salomón: “Salomón hijo de David fue afirmado en su reino, y Jehová su Dios estaba con él, y lo engrandeció sobremanera”. (2 Crónicas 2:1).
Vemos a Salomón convocando a todo Israel a la adoración en Gibeón. La palabra clave aquí es "convocó" (2 Crónicas 1:2-6), que implica un llamado a la unidad y a la participación de todos.
Salomón no solo convocó a los líderes, sino a "todo Israel", incluyendo jefes de millares y de centenas, jueces, príncipes y jefes de familias. Esto muestra que la adoración es para todos, no solo para una élite. El tabernáculo de reunión en Gibeón es el lugar designado por Dios para la adoración. Salomón y la asamblea se reúnen allí para ofrecer sacrificios y buscar a Dios.
Enocntramos un cuadro conmovedor vemos a Dios ofreciendo a Salomón cualquier cosa que desee, y la respuesta de Salomón es un ejemplo de humildad y sabiduría.
Dios le dice a Salomón: "Pídeme lo que quieras que yo te dé" (2 Crónicas 1:7). Esto muestra la generosidad y la disposición de Dios para bendecir a su pueblo.
Salomón pide sabiduría y ciencia para gobernar al pueblo de Israel, reconociendo su necesidad de la guía de Dios (1 Crónicas 1:10).
Salomón reconoce que no puede gobernar al pueblo de Israel sin la sabiduría y la guía de Dios. Salomón no pide riquezas o poder, sino sabiduría y ciencia para hacer lo que Dios le ha llamado a hacer. Salomón confía en que Dios le dará lo que necesita para cumplir su propósito.
Dios se complace con la petición de Salomón y le concede sabiduría y ciencia, además de riquezas, bienes y gloria (1 Crónicas 1:7-13).
En 2 Crónicas 1:14-17, vemos a Salomón acumulando riquezas y poder, y haciendo alianzas con naciones como Egipto. Aunque se le había otorgado sabiduría, Salomón pasó por alto los mandamientos de Dios de no confiar en caballos ni en alianzas con naciones paganas.
La acumulación de riquezas: Salomón acumuló plata y oro en Jerusalén como piedras, y cedro como cabrahígos de la Sefela en abundancia (1 Crónicas 1:15).
La compra de caballos y carros: Salomón compró caballos y carros de Egipto, lo que indica que estaba confiando en su propia fuerza y poder (1 Crónicas 1:16-17).
La violación de los mandamientos: Dios había ordenado a los reyes de Israel no multiplicar caballos ni hacer alianzas con Egipto (Deuteronomio 17:16-17). Salomón estaba desobedeciendo estos mandamientos.
¿Por qué es importante destacar esto?
La sabiduría no es inmunidad: Aunque Salomón tenía sabiduría, no estaba exento de cometer errores. La sabiduría es un don, pero no es una garantía de inmunidad al pecado.
La obediencia a los mandamientos de Dios es lo que nos permite vivir una vida que le agrada a Él. La consecuencia de la desobediencia: La desobediencia de Salomón llevó a la decadencia de su reino y a la división de Israel después de su muerte.
Debemos obedecer los mandamientos de Dios, incluso cuando no entendamos el porqué.
No debemos confiar en nuestras propias fuerzas o sabiduría, sino en la guía y el poder de Dios. Debemos aprender de los errores de Salomón y evitar la desobediencia y la confianza en nuestras propias fuerzas.
Dios te bendiga.
Ptr. Martin Olvera García.