31/07/2026
Para Comenzar
“Cristo nos libertó para que vivamos en libertad. Por lo tanto, manteneos firmes y no os sometáis nuevamente al yugo de
la esclavitud” (Gálatas 5:1). Si has recibido a Cristo como tu Salvador, Él ya te ha liberado mediante Su victoria sobre el pecado
y la muerte en la cruz. La pregunta es: “¿Estás viviendo victorioso
en la libertad de Cristo o estás viviendo ya sea una esclavitud sutil o manifiesta?” Cristo te ofrece libertad para los conflictos personales y espirituales, libertad del pecado y de los hábitos negativos de tu pasado, libertad de los efectos dañinos de la culpa y la falta de perdón. La libertad abre el camino para conocer, amar, adorar y obedecer a Dios. Es la experiencia gozosa de vivir por fe de acuerdo a lo que Dios dice que es verdad y en el poder del Espíritu Santo, y significa no cumplir los deseos de la carne.
No significa perfección, pero sí una vida que se desarrolla y abunda en Cristo; —el único que puede llenar las necesidades
más profundas de vida: la identidad, la aceptación, la seguridad y
el valor.