11/09/2024
¡Se fue el músico de la Iglesia!
¡Se fue el Hermano predicador de la Iglesia!
¡Se fue el cantante de la Iglesia!
¡Se fue el catequista!
¡Se fue el misionero!
¡Se fue la señora que iba a rezar el rosario!
¡Se fue el sacerdote!
¡Se fue la señora que ayudaba en la iglesia!
¡Se fueron algunos de los servidores de los diferentes movimientos apostólicos!
¡Se fue aquel joven!
Se fueron algunos siervos, todos vieron cuando se retiraron de la Parroquia, del Movimiento, de la iglesia, todos vieron que dejó de servir, todos vieron que tenía problemas, algunos sabían que tenía necesidades, eran entregados en su Ministerio pero se fueron...
Pero ¿Sabes que es lo preocupante?
Muchos vieron, pero nadie quiso visitar, nadie se acercó a preguntar ¿Cómo estaba?
Allá van los siervos que un día sirvieron pero fueron olvidados.
Quizás nunca amamos al servidor sólo amabamos su talento, sólo amabamos lo que hacía y cuando llegó el desánimo nos olvidamos, cambiandolo por un nuevo servidor.
Espero que no seamos de los que solo amamos lo que hacen, si no que estemos dispuestos siempre a cuidar de nuestros hermanos.
(Tomado de la red)
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