17/04/2025
MIÉRCOLES DE INTIMIDAD 🛐
Mientras Jesús se encontraba en Betania, en la casa de Simón el leproso, una mujer se acercó con un frasco de alabastro lleno de perfume costoso y lo derramó sobre su cabeza. Este acto fue criticado por los discípulos, quienes pensaban que el perfume debería haber sido vendido para ayudar a los pobres. Sin embargo, Jesús defendió a la mujer y declaró que lo que hizo sería recordado en todo el mundo. Su gesto no solo fue un acto de amor, sino también una preparación simbólica para su sepultura.
Este evento lo podemos contrastar fuertemente con lo que sucede después: Judas Iscariote decide traicionar a Jesús a cambio de treinta monedas de plata. Mientras una mujer muestra su amor incondicional por Jesús con un sacrificio valioso, Judas lo vende por un precio insignificante. Este episodio nos hace reflexionar sobre nuestras propias actitudes hacia Jesús. ¿Somos como la mujer, dispuestos a darlo todo por Él, o como Judas, cediendo a la tentación cuando se nos presenta una oportunidad? Jesús sabía que la traición estaba cerca, pero no detuvo su misión.
Su amor por la humanidad era mayor que cualquier dolor que pudiera experimentar. Nos enseña que, aun cuando enfrentemos la traición y el rechazo, debemos mantenernos firmes en nuestra fe y seguir confiando en el propósito de Dios.
¿Eres alguien que lo honra y elevas esa aroma exquisita con tus acciones y tu entrega, o permites que otras cosas ocupen su lugar en tu vida? Examina tu corazón y decide darle al Señor lo mejor de ti.