24/05/2026
𝐃𝐨𝐦𝐢𝐧𝐠𝐨 𝐝𝐞 𝐏𝐞𝐧𝐭𝐞𝐜𝐨𝐬𝐭𝐞́𝐬:
“𝘓𝘢 𝘱𝘢𝘻 𝘦𝘴𝘵é 𝘤𝘰𝘯 𝘶𝘴𝘵𝘦𝘥𝘦𝘴”
No les faltaban motivos a los discípulos de Jesús para tener miedo y encerrarse con llave. Nosotros mismos, no obstante decir que creemos en la resurrección del Señor y que hemos recibido el espíritu de fortaleza, tenemos miedo a muchas cosas. En la raíz de todos nuestros miedos está el miedo a la vida y a la libertad. Este miedo nos quita la alegría de vivir y nos incapacita para anunciar al mundo la Vida.
Jesús sorprendió a los suyos con un saludo. Pero no saludó como todo el mundo, aunque lo haga con palabras usuales en Palestina. Jesús no les deseó la paz como la desea el mundo, ni pensó en la misma paz. Jesús les dio la paz, y esta paz verdadera es su paz y el fruto de la victoria sobre la injusticia. Él mismo, resucitado, es ahora la paz.
Les mostró las llagas para que comprobaran la identidad de su persona, para que vieran sus ojos que el mismo que fue crucificado y asesinado es el que vive. Todo el testimonio apostólico, todo el Evangelio, es la proclamación de esa identidad. Evangelizar es decir que “Jesús es el Señor”, que Jesús de Nazaret mu**to en la cruz es el Hijo de Dios que vive para siempre.
𝐏𝐛𝐫𝐨. 𝐃𝐫. 𝐂𝐧𝐠𝐨. 𝐌𝐚𝐧𝐮𝐞𝐥 𝐂𝐞𝐛𝐚𝐥𝐥𝐨𝐬 𝐆𝐚𝐫𝐜𝐢́𝐚.