15/08/2026
Nuestra Diócesis está de fiesta, hoy celebramos la Asunción de María a los cielos
Fue solo un cerrar y abrir de ojos y María subía a los cielos para ser despertada por su hijo, Jesucristo, Señor de la vida. Por dogma de fe, lo sabemos, lo creemos y lo proclamamos, pues no podía ser de otra forma. Benditos aquellos que la tomen por madre, porque ella los recibirá en el cielo y la verán junto al hijo. Ella es el testimonio vivo de la promesa de Dios.
Una frase del Concilio Vaticano II (LG 68) y que replica el Catecismo de la Iglesia católica (972) nos da una pista: María asunta en cuerpo y alma al cielo «brilla ante el Pueblo de Dios en marcha, como señal de esperanza cierta y de consuelo».
Gracia, lógica, merecimiento, conveniencia, …todas las razones apuntan a que María, la Madre de Dios, habiendo terminado su peregrinar por esta vida, cerró sus ojos un instante y descubrió el rostro luminoso de Jesús, el verdadero cielo.
Para Jesús, volver a tocar sus cabellos y contemplar de nuevo la ternura de su mirar, podría haber sido uno de tantos milagros, pero con este, nos estaba abriendo la puerta del cielo, para que toda persona que diga sí, como María y camine con Él, reciba el cielo por premio.
La Asunción de María es, por tanto, la prueba que sella la promesa de Dios y que aviva nuestra esperanza. Ese es el verdadero júbilo del cristiano.
Jesús diría “Quiero porque puedo y porque puedo, quiero, ...ven madre, despierta”
¡Feliz día y Solemnidad de La Asunción de María!