25/03/2025
El Papa San Juan Pablo II dijo:
Las palabras de María en la Anunciación "Soy la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra" (Lc 1, 38), indican una actitud característica de la piedad judía. Al comienzo de la Antigua Alianza, Moisés, en respuesta a la llamada del Señor, se proclama siervo suyo (cf. Ex 4, 10; 14, 31).
Con la llegada de la Nueva Alianza, María también responde a Dios con un acto de libre sumisión y abandono consciente a su voluntad, mostrando su completa disponibilidad para ser la "esclava del Señor".
María, "llena de gracia", al proclamarse "esclava del Señor", quiere comprometerse a cumplir personalmente y de manera perfecta el servicio que Dios espera de todo su pueblo.
“La Virgen no se limitó a pronunciar su fiat; en todo momento cumplió esa decisión firme e irrevocable. Nosotros también ". - San Josemaría Escrivá