25/05/2026
Santa María, llena de la presencia de Dios, durante los días de tu vida aceptaste con toda humildad la voluntad del Padre, el maligno nunca fue capaz de enredarte con sus confusiones.
Ya, junto a tu Hijo, intercediste por nuestras dificultades y con toda sencillez y paciencia.
Y al quedarte para siempre como Madre nuestra, pones en orden y haces más claros los lazos que nos unen al Señor.
Por tu gracia, por tu intercesión, con tu ejemplo. Señora nuestra, desata los nudos que nos impiden que nos unamos a Dios, para que nos libres de todo error y confusión.
Amén.