30/07/2026
Agradecimiento.
Gracias por responder con generosidad al llamado del Señor. Cada servicio ofrecido con amor, ya sea grande o pequeño, es una ofrenda agradable a Dios. Él conoce el cansancio, el tiempo entregado, los sacrificios y la alegría con la que cada uno sirve a sus hermanos.
Gracias a todos los hermanos que estuvieron trabajando, ya sea limpiando, acomodando sillas, en la tiendita Carismática, en los baños, en las entradas, en el salón, atendiendo a los servidores, juntando las basuras, en liturgia.
Gracias Mencha, Charo, Lupe, Maribel, Bertha, Rafa, Yesenia, Coco, Chayo, Arru, Lula, Tere, Lupita, Angelina, Co**ha Fabiola, (Zarita, Mary y Chayo del Borrego), Liliana, Alfredo, Sebastián, César, Chuyito, Iván, Poncho y Manuel.
Gracias también a nuestros hermanos de Norias del Borrego y Bimblates Álamo.
Gracias también a nuestros hermanos servidores de Aguascalientes,
Ministerio de Música, Discernimiento, Danza, Moderadores.
A nuestras hermanas de Intercesión de Villa Hidalgo, Jalisco.
Gracias al Sr. Cura Carlos Rangel, por permitir que se llevara a cabo éste Encuentro con el Señor.
Gracias al Padre David Caballero, al Padre Apolonio Galindo, al Padre Tony.
Gracias también a La comunidad religiosa Carismática Siervas de Nuestro Señor Jesucristo, hermana Dalya y hermana Norma por ser ser las portadoras del mensaje de Neusto Señor.
Gracias a las hermanas sacristanas, Mary y Zara y su equipo, por contribuir en ésta misión.
Gracias muy en especial a la comunidad de Guadalupe de Atlas, Asientos por haber abierto las puertas para que éste Encuentro haya sido posible, a los que hospedaron, a los que hicieron las comidas, a los que contribuyeron con su granito de arena, a los hermanos del sonido (Luis, Jorge, Kenay y sus compañeros). que el Señor les multiplique con abundantes bendiciones.
Que nunca perdamos el primer amor ni la pasión por anunciar a Cristo. Sigamos dejando que el Espíritu Santo nos guíe y fortalezca para servir con humildad, unidad y alegría.
«Dios no es injusto para olvidarse de la obra de ustedes y del amor que han mostrado por su nombre, al haber servido y seguir sirviendo a los santos.» (Hebreos 6,10).
¡Que el Señor bendiga abundantemente a cada uno de nosotros y que el Espíritu Santo renueve cada día su llamado para seguir construyendo el Reino de Dios y que Madre Santísima nos cubra con su manto.