20/05/2026
SIGILO SACRAMENTAL Y MISERICORDIA INFINITA PARA LOS QUE SE HAN CONVERTIDO O DEJADO SU PECADO Y CARGANDO CON SU CRUZ
¿Tienes miedo a confesar tu pecado porque se puede dar a conocer?
¿Alguna vez a has experimentado la gran culpa por tu pecado?
¿Sientes que tu pecado es imperdonable?
¿Crees que Dios jamás te perdonara por ese grave pecado?
Cristo Fundo una Iglesia: La iglesia Católica a ella le encomendó el ministerio de la reconciliación en la carta de San Pablo a los Corintios cap. 5,18-19 y el perdón de los pecados en el Evangelio de San Juan cap. 20,21-23.
Cristo dejo autoridad después de su resurrección a sus apóstoles y en el Catecismo de la Iglesia Católica encontramos que Nadie es tan perverso y tan culpable que no pueda obtener el perdón de sus pecados si de verdad esta arrepentido y dejamos el texto del numeral 982 para que lo googleen o lo lean directo del catecismo:
982 No hay ninguna falta por grave que sea que la Iglesia no pueda perdonar. "No hay nadie, tan perverso y tan culpable que, si verdaderamente está arrepentido de sus pecados, no pueda contar con la esperanza cierta de perdón" (Catecismo Romano, 1, 11, 5). Cristo, que ha mu**to por todos los hombres, quiere que, en su Iglesia, estén siempre abiertas las puertas del perdón a cualquiera que vuelva del pecado (cf. Mt 18, 21-22).
Cristo te espera para otorgarte el perdón de tus pecados y solo es acudir al sacramento de la reconciliación o confesión de pecados ante un sacerdote ungido y ordenado por un Obispo el cual guardara tu pecado siempre a lo cual se le conoce como sigilo sacramental y el catecismo no lo da a conocer en su numeral;
2490 El secreto del sacramento de la Reconciliación es sagrado y no puede ser revelado bajo ningún pretexto. “El sigilo sacramental es inviolable; por lo cual está terminantemente prohibido al confesor descubrir al penitente, de palabra o de cualquier otro modo, y por ningún motivo” (CIC can. 983, § 1), y en el numeral:
1467 Dada la delicadeza y la grandeza de este ministerio y el respeto debido a las personas, la Iglesia declara que todo sacerdote que oye confesiones está obligado a guardar un secreto absoluto sobre los pecados que sus penitentes le han confesado, bajo p***s muy severas (CIC can. 983-984. 1388, §1; CCEO can 1456). Tampoco puede hacer uso de los conocimientos que la confesión le da sobre la vida de los penitentes. Este secreto, que no admite excepción, se llama "sigilo sacramental", porque lo que el penitente ha manifestado al sacerdote queda "sellado" por el sacramento.
LAICOS CATOLICOS DEFENDIENDO SU FE.