28/08/2026
«El Señor te bendiga y te guarde; el Señor haga resplandecer su rostro sobre ti y tenga de ti misericordia; el Señor alce sobre ti su rostro y te conceda la paz».
*Núm. 6, 24-26*
Querida Familia de la Divina Providencia:
Llega el momento de decir un hasta luego, y la palabra que mejor resume lo que llevo en el alma es BENDICIÓN
Ha sido un regalo inmenso del Señor caminar junto a ustedes durante este tiempo, compartir la mesa de la Eucaristía y ver crecer la fe en cada uno de sus hogares.
*Gracias a Dios Providente*, por haberme dado a manos llenas todo lo esencial para ejercer mi ministerio en esta comunidad a ti dedicada.
*Gracias, María Santísima*, por cuidarme y amarme como un hijo y siempre librarme de lo que hace daño al Sacerdote.
*Gracias, Familia*, por estar siempre en cada momento de mi vida, en toda circunstancia, y por unirse siempre de esa manera tan estrecha en mis destinos.
*Gracias, Sr. Cura Marco*, no sólo llevo en mi corazón a un gran y ejemplar párroco, sino también a un amigo. Antes de que fuera mi párroco lo estimaba mucho; ahora lo estimo *muchoteee*. Gracias porque el mejor Evangelio viviente para una parroquia es que sus padres se quieran y se la lleven bien.
*Gracias, mis queridos agentes*, por su bonito cariño, por su docilidad, por haber sufrido y alegrado conmigo: Pastoral Social, Ministros, Liturgia, Catequistas, Pláticas, Monaguillos, Caballeros, Coros, Sectores, Legión de María, EPA, Adolescentes y mis amados jóvenes de Getsemaní.
A todo el personal, sacristanas, notarias, Lula, Chava, Cristi y a todos los que, sin ser agentes, me han brindado todo su apoyo en muchos momentos.
Gracias por la excelente convivencia de ayer. Se notó bastante el amor y cariño con que se preparó, ¡estuvo de lujooo!
Pero, sobre todo, gracias por todas las convivencias que pudimos disfrutar durante estos tres años.
El sacerdote cambia de comunidad, pero la fraternidad en la fe no se rompe con la distancia. Nos seguiremos encontrando siempre en la oración y en la celebración del Pan que nos une.
Permanezcan firmes en la esperanza, cuiden la unidad de la parroquia y continúen siendo una luz de acogida y amor para todos los que se acerquen.
Que la paz y la gracia del Señor los acompañen siempre.
Los encomiendo a la Virgen María y a la Divina Providencia, para que siempre los atienda en todas sus necesidades.
Con cariño:
*Su amigo,
Padre Osvaldo* ❤️🙏