26/08/2026
¡Qué alegría tan grande se vivió en la casa de Dios! Celebramos un tiempo glorioso al presenciar cómo varios hermanos dieron un paso de fe y obediencia a través de las aguas del bautismo.
Declarar públicamente que Cristo es el Señor de nuestras vidas es el inicio de una transformación eterna. Nos llena de gozo abrir los brazos y darle la más cálida bienvenida a nuestros nuevos hermanos y hermanas a esta gran familia de fe.
Oramos para que este sea solo el comienzo de un caminar profundo, lleno de gracia, propósito y del amor de Dios. ¡La fiesta en el cielo continúa y nuestra iglesia celebra con ustedes este nuevo nacimiento! 🕊️✨