23/05/2026
¡SOLO CON DISCIPLINA, LLEGARÁS A LA META!.
Filipenses 3:13-14 (RVR1960/NVI):
"Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús."
La Palabra describe una actitud disciplinada ("una cosa hago") que implica dejar atrás distracciones, errores o el pasado para enfocarse en el objetivo final.
La vida cristiana se compara con una carrera de maratón que requiere constancia, no con una carrera de velocidad.
La meta no es terrenal, sino espiritual ("el premio del supremo llamamiento de Dios").
¡Continua tu vida devocional diariamente!, es una disciplina espiritual que traerá una mente renovada con ayuda del Espíritu Santo.