28/10/2025
Esta palabra fue predicada el domingo 26 de octubre por nuestro pastor Cornelio Carrillo.
Aprendimos que la muerte de Absalón no fue solo el final de una batalla, sino la consecuencia de un corazón que se levantó contra la autoridad establecida por Dios. Absalón no cayó por falta de fuerza ni de apoyo humano, sino porque se apartó del orden espiritual. Cuando hay rebelión dentro del mismo pueblo de Dios, siempre se termina perdiendo más que un cargo o una posición: se pierde el propósito, la cobertura y la bendición.
Aun así, el corazón de David nos revela algo profundo: aunque Absalón lo había traicionado, él siguió amándolo como padre. Cuando recibió la noticia de su muerte, no celebró la victoria, sino que clamó con dolor.
Ese llanto nos muestra que el verdadero corazón pastoral no busca destruir al caído, sino verlo restaurado.
Este mensaje nos recuerda que en la casa de Dios:
🔹 la lealtad protege la unidad,
🔹 la honra abre puertas de bendición,
🔹 y la rebelión siempre trae ruptura y pérdida.
Así como David sufrió por la división en su propia casa, así también Dios se duele cuando un hijo se aparta por orgullo o por desobediencia. Más que disciplina, Él desea reconciliación; más que juicio, desea volver a abrazar al hijo que regrese.