07/06/2026
COMUNICADO DE MONSEÑOR LEOPOLDO GONZÁLEZ GONZÁLEZ
Arzobispo de Acapulco
🌟CON EL DEPORTE TRANSFORMAR LAS CONTIENDAS EN ENCUENTROS. 🏐 ⚽️
🌟✨Es grande el entusiasmo suscitado por la inminente celebración del Campeonato Mundial de Fut-bol. Aprovechemos este momento y dirijamos nuestra atención al deporte para reconocerlo como una riqueza educativa a disposición de las personas y de la sociedad. Nos decía el Papa San Juan Pablo II: “La práctica deportiva tiene hoy grande importancia, porque puede favorecer en los jóvenes la afirmación de valores importantes como la lealtad, la perseverancia, la amistad, el compartir, la solidaridad”.
🌟✨El deporte ayuda al desarrollo armónico de la persona y a su perfeccionamiento moral. Nos decía el Papa Francisco: “El deporte es una riquísima fuente de valores y virtudes que nos ayudan a mejorar como personas… nos ayuda a dar lo mejor de nosotros mismos, a descubrir sin miedo nuestros propios límites, y a luchar por mejorar cada día… Para el deportista cristiano, la santidad será entonces vivir el deporte como un medio de encuentro, de formación de la personalidad, de testimonio y de anuncio de la alegría de ser cristiano con los que le rodean”.
Millones de jóvenes han crecido y han llegado a ser adultos y buenos ciudadanos entrenando y jugando. Permítanme hablar de tres cosas que pueden ayudarnos en este camino formativo, dichas tal vez más desde la experiencia.
🌟✨La primera es acoger, aceptar, respetar y valorar al otro, aunque vistamos uniforme diferente. Al final de los partidos, al participar el equipo del Seminario de Morelia en la Liga Municipal, debíamos ir a saludar y despedirnos del contrario, y aprovechar el momento para decirle una palabra de reconocimiento por su esfuerzo, hubiéramos ganado o perdido.
🌟✨La segunda, superar la lógica del resultado: hay realidades más valiosas que un buen resultado. Nada justifica haber dañado intencionalmente a un contrario, ni sacarlo de sus casillas insultándolo o molestándolo a espaldas del árbitro, tampoco el haber hecho trampas. Recuerdo que un entrenador nuestro, Don Armando, cuando perdimos una final y miró llorar a su hijo más chico, un niño de 8 o 9 años que siempre le acompañaba, le dijo: “Junior, también al perder se aprende”. Hay cosas más importantes que haber metido más goles. Con alegre entusiasmo hemos de poner lo mejor de nosotros para ganar, pero también hemos de acercarnos y dar una palmadita en el hombro a quien falló el gol cantado, animar al portero que dejó ir el balón entre sus piernas, hacer las paces con quien nos enojamos en el juego. Todas estas son actitudes humanas que van más allá de los 90 minutos de juego.
🌟✨La tercera, no esperemos del deporte más de lo que puede darnos. Son muchos y grandes los beneficios que el deporte nos ofrece, pero no podemos esperar que dé sentido a nuestra vida. No podemos hacer del deporte el para qué de nuestro vivir porque nos deja vacíos. Jugamos o miramos jugar para descansar, para distraernos y volver a casa más en paz, tranquilos, con más endorfinas que nos ayuden a sonreír y servir de buena gana a los demás, mediante el cumplimiento responsable de nuestro trabajo y quehacer. De esta manera el deporte nos ayuda a ser lo que Dios ha hecho de nosotros, una bendición suya para el mundo.
🌟✨”El deporte, nos dijo el Papa Francisco, cuando se vive bien, tanto por quienes lo practican como por quienes lo animan, tiene esta gran cualidad: transforma la contienda en encuentro, la división en inclusión, la soledad en comunidad”. Con el Papa León XIV pidamos al Señor Jesús “que quienes practican, entrenan o animan descubran en el deporte un lenguaje universal que acerca culturas, une pueblos y siembra respeto, solidaridad y superación personal”.
🌟✨Lo acompañemos con nuestra oración en su viaje pastoral a España. El lema que ha elegido, “Alzad la mirada” (Jn 4,35), nos invita a ver más allá de las preocupaciones diarias para descubrir la presencia de Dios, el diario caminar de Dios con nosotros, y ser en nuestro vivir de cada día, un don suyo para los demás.