11/09/2026
Mensaje de Dios padre a Luz de Maria.
10 de septiembre del 2026.
Amados hijos, los bendigo como padre amoroso que alerta a sus hijos para que cambien y se conviertan.
Vengo a ustedes con mi poder y con mi amor de Padre.
Les he llamado a dejar de lado el pecado, a hacer un cambio urgente, ya que deseo que todos mis hijos se salven.
El pecado venial es una alerta que les debe despertar en cuanto lo perciben, para detenerse, examinarse y arrepentirse, sin excusar el pecado venial que cometen.
Amados, del pecado venial al pecado mortal, es tan solo un paso, un respirar.
Por eso vengo a pedirles para el bien de sus almas, el arrepentimiento de los pecados.
Van por la vida sin obedecerme, en una continua batalla entre la carne y el espíritu, provocando asi la contaminación de las facultades espirituales.
Cuentan con mi gracia, para que se aparten del pecado, mediante el verdadero arrepentimiento y la confesión de sus pecados; encontraran nuevamente el camino que los conduce a mi casa, para que se decidan a amarme.
El pecado daña gravemente las facultades de cada uno de ustedes, el intelecto, la voluntad y los afectos, llamándoles a obrar y actuar totalmente lejos de quienes me aman en espíritu y verdad.
Para la humanidad, es urgente un cambio radical en su orar y actuar.
Ante lo que se abalanza sobre esta generación, sobre la que recae el cumplimiento de cuanto mi casa les ha revelado.
Mantengan la fe en alto, NO les abandonare en este momento.
Sin embargo, mis llamados continuaran siendo CONTUNDENTES, ante la crisis en la que viven.
Oren, hijos mios, oren, la iglesia padece, la crisis penetra con fuerza y aqui es necesaria la fe en ustedes.
Oren hijos, oren, la guerra toma fuerza un lider cae, la humanidad se asombra.
Oren, hijos mios, oren, la tierra se estremece en uno y otro lugar.
Oren unos por otros, la tierra se estremece en uno y otro lugar.
Oren, hijos mios, oren, del espacio llega a la tierra lo que le estremece y causa movimientos en el océano atlántico y estos movimientos del océano atlántico causarán también movimientos y estremecimiento en zonas costeras de varios continentes.
Hijos míos, perseveren con fe.
Yo soy su Dios.
Continúen sin detenerse en el camino de la conversión.
Sean obedientes, sus fuerzas deben mantenerse en permanecer en mi camino, en el que les espero.
Lucas capítulo 15, versículos del 23 al 24.
Tened el becerro gordo y matadlo, y comamos, y hagamos fiesta, porque este hijo mío estaba mu**to y ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido encontrado.
Vengan a mí, no teman, yo les conduzco al verdadero camino, a la verdad y la vida.
Yo soy su Dios, su Padre.
Ave María Purísima, sin pecado concebida.
Ave María Purísima, sin pecado concebida.
Ave María purísima, sin pecado concebida.