26/05/2026
Voz Católica
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Esforcémonos en seguir la inspiración divina y en que nos guíe la Inmaculada, y si Ella nos conduce, podremos seguirla...
Permitámosle a la Virgen María que nos conduzca; entonces es cuando seremos mejores y nos pareceremos a Ella.
A través de la Inmaculada es como se encuentra el camino más corto y mejor para llegar a la perfección... Tenemos que velar mucho para que, por nuestro ejemplo, las almas sean atraídas hacia la Inmaculada.
Verdaderamente la que nos santifica es la Inmaculada. Ella es la que nos conduce a la más alta perfección; si trabajamos con su gracia, incluso en el momento de la muerte, seremos felices.
Con la ayuda de la Inmaculada, podemos alcanzar el
heroísmo. En un instante la Inmaculada nos puede alzar hasta la perfección, mientras que nosotros normalmente tardamos años en conseguirla.
Esforcémonos por alcanzar el heroísmo de la santidad; con la ayuda de la Inmaculada es como podemos conseguirlo.
San Maximiliano Kolbe