04/12/2025
2°do Día de la Novena en honor de Santa Maria de Guadalupe.
Por la Señal de La Santa Cruz de Nuestros Enemigos Libranos Señor Dios Nuestro en el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Acto de Contriccion:
"Mi Dios, me arrepiento de todo corazón por mis pecados, porque han ofendido a tu bondad infinita y merecido la pena del in****no. Me doy cuenta de que he pecado contra ti, que eres el Señor y el dueño de mi vida.
Me arrepiento de todos mis pecados, de los que recuerdo y de los que he olvidado. Me arrepiento de los pecados que he cometido por pensamiento, palabra y obra. Me arrepiento de los pecados que he cometido contra ti, contra mi prójimo y contra mí mismo.
Prometo, con la ayuda de tu gracia, no pecar más, confesar mis pecados y cumplir la penitencia que me sea impuesta. Prometo también hacer todo lo posible para evitar las ocasiones de pecado y para crecer en la virtud y en el amor hacia ti.
Amén.
G:Abrir señor mis labios, Dios eterno y adorable,
R:Para alabar tu nombre y el de tu Santísima Madre.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo,
Como era en un principio ahora y siempre por los siglos de los siglos,
Amén.
☆PRIMERA CONSIDERACIÓN☆
El sábado 9 de Diciembre de 1531, se presentó la siempre Virgen Maria ante un macehual de nombre Juan Diego, de la siguiente manera: Todavía no esclarecia la mañana, y ya Juan Diego corría presuroso a Misa y al Catecismo. De pronto oyó un canto dulce y sonoro que, según dijo, le pareció de muchísimos pajarillos. Alzó la vista y vio en la cima del cerro una nube blanca y resplandeciente; la circundaba un arcoiris que se formaba por los rayos de una luminosa claridad que aparecía en medio de la nube.
Juan Diego quedó absorto y fuera de si, como en un suave arrobamiento.
Sintió que su corazón explotaba de alborozo; y se preguntó a si mismo: ¿Qué será esto que oigo y veo?, ¿A dónde he sido llevado?, ¿O en dónde estoy?, ¿Por ventura he sido llevado al paraíso de delicias que nuestros mayores llamaban, origen de la carne, jardín de flores, tierra celestial, oculta a los ojos de los hombres?
Un Padre Nuestro, 10 Aves Marías, un Gloria, y una estrofa de algún canto Guadalupano.
☆SEGUNDA CONSIDERACIÓN☆
Estando Juan Diego en aquel arrobamiento, y habiendo cesado el canto de los pajarillos, oyó que le llamaban por su nombre. Era la voz de una mujer, una voz dulce y delicada, que salía de los resplandores de la nube diciéndole que se acercará. Juan Diego, como atraído por un imán, subió corriendo la cuestecilla y ya de cerca vio en medio de aquella claridad una joven y preciosisima Señora, cuyo ropaje brillaba tanto, que al herir sus resplandores los toscos peñascos del cerro, le parecieron piedras preciosas, labradas y transparentes. Asimismo, las hojas de los arbustos y las pencas de los nopales, pequeños y desmedrados por la resequedad del lugar, le parecieron manojos de finísimas esmeraldas. Los troncos, las ramas y las espinas le parecieron oro bruñido y reluciente. Hasta el suelo le pareció de jaspe matizado de infinitos y hermosos colores.
Un Padre Nuestro, 10 Aves Marías, Un Gloria, y una estrofa de un canto Guadalupano.
☆TERCERA CONSIDERACIÓN☆
Aquella preciosisima Señora, de rasgos mexicanos, y con semblante dulce y apacible, en el idioma de Juan Diego, le dijo:
"Hijo mío, muy querido Juanito, a quien amo tiernamente como a pequeñito y delicado, ¿a donde vas?"
Juan Diego le contesto:
"Voy a Tlatelolco; voy a oír la Misa que los ministros y súbditos de Dios nos ofrecen".
Ella le dijo:
"Hijo mio, yo soy la siempre Virgen Maria, Madre del verdadero Dios, autor de la vida, Creador de todo, y Señor del cielo y la tierra, que está en todas partes".
Un Padre Nuestro, 10 Aves Marías, Un Gloria, y una estrofa de algún canto Guadalupano.
☆CUARTA CONSIDERACIÓN☆
"Mi deseo es que se me construya un templo en este lugar, donde como Madre piadosa tuya, y de tus semejantes, mostraré mi clemencia amorosa y la compasión que tengo de los mexicanos, y de aquellos que me aman y buscan, y de todos los que soliciten mi amparo y que me llamen en sus trabajos y aflicciones; donde oiré sus lágrimas y ruegos para darles consuelo y alivio". "Esta diversidad de rosas, hijo mío, es la prueba y señal que tú llevarás al Obispo; y le dirás de mi parte que vea en ellas mi voluntad para que la cumpla. Cuéntale todo lo que has visto y oído, y yo te agradeceré lo que hagas por mí en esto que te encomiendo. Yo te haré famoso y sublime por ello. Ya oíste mi deseo hijo mío ahora ve a cumplirlo.
Haz todo el esfuerzo que puedas en esto, y ten en cuenta que yo te lo pagaré".
Un Padre Nuestro, 10 Aves Marías, Un Gloria, y una estrofa de algún canto Guadalupano.
☆QUINTA CONSIDERACIÓN☆
Fray Juan de Zumárraga le había pedido a Juan Diego una prueba de que era verdad lo que decía, de que la Madre de Dios se le había aparecido, para poder acceder a lo que Ella deseaba. Y no fue una, sino que fueron 3 las pruebas que se dieron el 12 de Diciembre de 1531.
•La primera fue la curación de Juan Bernardino.
•La Segunda fue la formación repentina de un verdadero vergel en la cima del Tepeyac, de donde Juan Diego por orden de la Virgen, cortó cuantas rosas pudo.
•La Tercera fue el hecho de que nuestra Madre Santísima estampara su imagen en el ayate de Juan Diego, siendo ésta la prueba definitiva para el señor Obispo, que desde entonces la expuso para que recibiera el culto que hasta hoy perdura.
Un Padre Nuestro, 10 Aves Marías, Un Gloria, y una estrofa de un canto Guadalupano.
●CONCLUSIÓN●
-Padre nuestro que estás en el cielo santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
-Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden, no nos dejes caer en la tentación y libramos del mal.
-Dios te salve, Maria de Guadalupe, amadisima hija de Dios Padre, virgen purísima, en tus manos ponemos nuestra fe para que la ilumines, llena eres de gracia el señor es contigo, bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre Jesús.
-Santa Maria, Madre de Dios, ruega por nosotros ahora y en la hora de nuestra muerte, Amén.
-Dios te salve, Maria de Guadalupe, amadisima Madre de Dios Hijo, virgen inmaculada, a tus pies depositamos nuestra esperanza para que la alientes, llena eres de gracia el señor es contigo, bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre Jesús.
-Santa Maria, Madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte, Amén.
-Dios te salve Maria de Guadalupe, castisima esposa de Dios Espíritu Santo, virgen fiel, en tu corazón derramamos nuestra caridad para que la purifiques e inflames, llena eres de gracia el señor es contigo, bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre Jesús.
-Santa Maria, Madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte, Amén.
-Dios te salve, Maria de Guadalupe, Templo y Sagrario de la Santísima Trinidad, Virgen Concebida sin la culpa original, Dios te salve...
-Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra, Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva. A ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea pues Señora, Abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos. Y después de este destierro, muestranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen Maria, ruega por nosotros, Santa Madre de Dios para que seamos dignos de alcanzar las divinas gracias y promesas de nuestro señor Jesucristo.
Amén.
●LETANIA●
{Ten piedad de nosotros}
-Señor ten piedad de nosotros
-Jesucristo ten piedad de nosotros
-Jesucristo Oyenos
-Jesucristo Escuchanos
-Padre Celestial que eres Dios
-Hijo redentor del mundo que eres Dios
-Espíritu Santo que eres Dios
-Santísima Trinidad que eres un solo Dios
{Ruega por nosotros}
-Virgen Santísima de Guadalupe
-Madre amorosa de los mexicanos
-Refulgente Sol del Anahuac
-Blanca flor del Tepeyac
-Baluarte de nuestra fe
-Faro de nuestra esperanza
-Llama viva del amor
-Tu que nos dejaste tu imagen en el ayate de Juan Diego
-Tu que eres la siempre Virgen Maria de Guadalupe
-Tu que eres Madre de Dios y Madre nuestra
-Tu que sanaste a Juan Bernardino
-Tu que disipaste a México de las tinieblas de la idolatría
-Tu que nos concebiste en la fe
-Tu que fuiste bandera en nuestra independencia
-Tu que inclinas tu tierna y compasiva mirada sobre nuestro suelo
-Tu que vives entre nosotros desde 1531
-Tu que alegras y refuerzas nuestra esperanza
-Tu que detienes el brazo justiciero de Dios
-Tu que nos alcanzas el perdón Divino
-Tu que estas en tu Templo atendiendo nuestras súplicas
-Tu que eres el arcoiris de nuestro pacto con Dios
-Tu que nos amas tiernamente
-Tu que serás nuestra defensora en el tribunal de Dios
-Tu que quieres que vayamos al cielo
-Tu que eres Reina de los mexicanos
-Tu que eres la protectora de los pecadores
-Tu que eres nuestra celestial misionera
-Tu que eres la maestra de los misioneros
-Por tus maravillosas apariciones en el cerro del Tepeyac
-Por las preciosas rosas que hiciste brotar del árido peñascal
-Por tu gran ternura maternal
-Por nuestras peregrinaciones a la Basílica de Guadalupe
-Por los millares de peregrinos que todos los años acuden a ti
-Por los heroicos sacrificios
-Por la misión que Dios te dio
●DESPEDIDA●
Por estos misterios Santos que hemos hecho recuerdo, te pedimos oh Maria de la fe Santa el aumento, la exaltación de la iglesia del Papa el mejor acierto, de la nación mexicana la unión y el feliz gobierno, que el gentil conozca a Dios y el hereje vea sus yerros, que los pobre pecadores tengamos arrepentimiento, y los cautivos cristianos sean libres del cautiverio, goze puerto el navegante y de salud a los enfermos, que las almas del purgatorio gozozas vallan al cielo, y que este Santo Rosario tenga efecto tan completo en toda la cristiandad, que alcancemos el ir a alabar a Dios en compañía en el cielo.
Amén.
Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea, pues todo un Dios se recrea en tan Preciosa Belleza, a ti celestial princesa yo te ofrezco en esta/este (día, tarde, o noche), alma, vida, y corazón miranos con compasión y no nos dejes Madre mía caer en la tentación y danos siempre tu Santa bendición,
Contigo voy virgen pura y en tu poder voy confiado/a pues yendo de ti amparado/a mi alma volverá segura,
Dulce madre, no te alejes, tu vista de mi no apartes ven conmigo a todas partes y nunca solo/a me dejes ya que me proteges tanto como verdadera madre has que me bendiga, el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo, Amén.
Ave Maria Purísima, Sin Pecado Concebida.
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, libranos señor Dios nuestro, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.