14/05/2026
“La muerte no es el final”: deportista y médico del Real Madrid encontró a Dios tras la muerte de su hijo
Alfonso del Corral, exjugador de baloncesto compartió cómo la muerte de su hijo Álvaro, de seis años, transformó profundamente su vida y su fe. Tras una exitosa carrera deportiva y profesional, el doctor vivió en 1997 una tragedia devastadora cuando su hijo falleció a causa de una parada cardíaca después de un accidente doméstico.
Criado en una familia católica, Del Corral reconoce que antes conocía la religión, pero no tenía una relación cercana con Dios. Después de la muerte de su hijo, experimentó un dolor insoportable que describe como una sensación de ahogo. Sin embargo, en medio del sufrimiento comenzó a percibir “señales” que despertaron su fe. Una frase bíblica —“Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida”— apareció repetidamente ante él el mismo día, incluso en un cuaderno de su hijo, experiencia que marcó el inicio de una profunda conversión espiritual.
A partir de entonces encontró consuelo en la oración, la Eucaristía y la cercanía con Cristo y la Virgen María. Destaca también el papel fundamental de su esposa, Paloma, quien pese al inmenso dolor decidió seguir adelante por su familia. Con el tiempo tuvieron dos hijas más y aprendieron a convivir con la ausencia de Álvaro, convencidos de que “la muerte no es el final”.
En su libro La vida después del adiós, el médico explica que su objetivo es transmitir esperanza y mostrar que la fe puede sostener incluso en las pruebas más duras. Afirma que Dios actúa a través de pequeños gestos, abrazos y palabras sencillas, y que solo el amor de Dios puede llenar el vacío que deja la pérdida de un ser querido.
Del Corral asegura estar profundamente enamorado de Jesucristo y defiende el poder de la oración, especialmente del rosario, para enfrentar las dificultades y las tentaciones. Su testimonio ha ayudado a muchas personas a acercarse a la fe y encontrar consuelo en medio del dolor.