05/09/2026
Gracias por compartir mi historia de vida…
Solo que el rosario recuerden que es a las 10 pm 🙏🏻❤️🩹
A LOS 18 AÑOS, BARUC CHAPA LLEVA EL ROSARIO A MILES DE PERSONAS POR TIKTOK
Cada noche, cuando el reloj marca las 20:30 horas, cientos de personas se reúnen en TikTok para rezar el Santo Rosario junto a un joven regiomontano de apenas 18 años. Se llama Baruc Chapa y, aunque su familia no era particularmente practicante, hoy se ha convertido en un apasionado del Rosario y en un ferviente devoto de la Virgen de Guadalupe.
Sus transmisiones reúnen regularmente entre 900 y 1,500 personas, pero en algunas ocasiones la cifra ha llegado a 3 mil, 4 mil e incluso 5 mil seguidores conectados para participar en el rezo. Detrás de esos números existe una historia marcada por el dolor, la búsqueda de Dios y el descubrimiento de una Madre espiritual.
Baruc tenía apenas 10 años cuando su madre abandonó el hogar. Tiempo después, su padre también se marchó para rehacer su vida, por lo que él y su hermano quedaron bajo el cuidado de su abuelita Dalma, a quien Baruc reconoce como uno de los pilares fundamentales de su vida.
Fue precisamente durante aquella etapa difícil cuando comenzó su acercamiento a la fe. Después de participar en unas actividades organizadas por una comunidad no católica, descubrió que allí no se veneraba a la Virgen María. Aquello le causó una profunda inquietud.
“No pude con el hecho de que en aquellas escuelitas de verano no creyeran en la Virgen María”, recuerda. “Sentía que no le daban el merecido valor a mi Mamá”.
Una vecina catequista escuchó sus inquietudes y lo invitó a conocer la Iglesia. Baruc comenzó entonces la catequesis, se integró a grupos de adolescentes y, en 2016, recibió su Primera Comunión.
Con el paso del tiempo, su devoción mariana siguió creciendo. Ingresó a la Acción Católica de la Juventud Mexicana y nació en él un deseo especial: conocer la Basílica de Guadalupe en la Ciudad de México y ponerse ante la imagen de la Virgen del Tepeyac.
“Aquí en Monterrey también hay una Basílica y yo la veo muy bonita. Pero hay una gran diferencia: allá fue donde la Virgen se apareció”, explica.
Hoy, aquel muchacho que atravesó momentos de abandono se ha convertido en un joven que cada noche reúne a miles para rezar. Su historia recuerda que Dios puede servirse incluso de las heridas y de las circunstancias más difíciles para conducir a una persona hacia Él.
Y quizá esa sea una de las razones por las que tantas personas regresan cada noche a su transmisión: porque detrás de cada Ave María no hay solamente una oración repetida, sino la historia de un joven que encontró en Dios un Padre y en la Virgen María a una Madre.