04/09/2026
«¿En dónde encontrará el hombre esa expansión generosa, aroma de la caridad fraternal, que le pone en relaciones armoniosas y comunión eficaz con sus semejantes? En Jesucristo, hermanos, solo en Jesucristo, que, elevando el corazón del hombre hacia todo lo que es puro, santo y perfecto, sublime, generoso y verdaderamente desinteresado, puede arrancarle de las viles cadenas de ese egoísmo salvaje, que aprisiona al hombre, aislado de sus semejantes, en el ignominioso cautiverio del 'yo'».