02/05/2020
Mira al Covid-19 a través de tu relación de fe con Dios.
"Aunque ande en valle de sombra y de muerte, no temeré mal alguno, porque tu estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundiran aliento" (David, Salmo 23:4, RV1960).
"Dios no nos libra del valle de sombra y de muerte, pero Dios está con nosotros en medio del temor provocado por las catástrofes naturales causadas por virus, y las catástrofes ecológicas causadas por los humanos" (Jurgen Moltmann).
El peligro de contraer el virus es real. Ni la estrategia del avestruz ni la jactancia triunfalista del ingenuo o del fanático ignorante funcionarán ante la amenaza. En lugar de intentar negar o ignorar el peligro lo que debemos hacer es conquistar el temor, como David.
La fe de David en Dios estaba fundamentada en la relación personal e íntima que mantenía con él así como en el conocimiento pleno de los peligros del terreno donde realizaba su labor de pastor. Son éstas dos verdades las que le permiten declarar, "no temeré mal alguno".
Su objetivo como pastor era la seguridad total de su rebaño. Al declarar que Jehova es su Pastor entiende perfectamente lo que ello significa, que nada le faltara, y que aunque ande por valle de sombra y de muerte no temera mal alguno.
Ante la amenaza del Covid-19 nos hará muy bien imitar la diligencia de David para conquistar el temor: conocer de una manera más íntima a nuestro Dios, conocer a nuestro enemigo, y tomar las medidas requeridas (vara y cayado) para cruzar por este valle de sombra y de muerte sin temor.