19/03/2022
¿Por qué estás haciendo lo que estás haciendo?
Si doy todo lo que poseo a los pobres y entrego mi cuerpo a las llamas, pero no tengo amor, nada gano (1 Corintios 13:3).
El capítulo 13 de Primera de Corintios es un ejemplo de cómo podemos abusar de las cosas si no conocemos su propósito. Este capítulo suele leerse en las bodas porque habla del amor. A la gente le encanta este capítulo, pero les cuesta vivirlo. ¿Por qué? Porque dejan de mirar los versos que la preceden.
El capítulo 13 sale del capítulo 12, que habla del bautismo del Espíritu Santo. “Hay diferentes clases de dones, pero el mismo Espíritu. ...Ahora bien, a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para el bien común. …Todos estos son obra de uno y el mismo Espíritu, y Él se los da a cada uno, tal como Él determina. …Y ahora les mostraré el camino más excelente. …El amor es paciente, el amor es bondadoso" (1 Corintios 12:4,7,11,31b; 13:4a).
Si no tienes el Espíritu Santo en tu vida, abusarás del amor y del que deseas amar. No puedes obtener el resultado sin la presencia viva del Espíritu Santo en tu vida. Sin Él serás impaciente, cruel, envidioso, jactancioso, orgulloso, grosero, egoísta y te enfadarás fácilmente en tu relación con quien amas. De hecho, tu amor fracasará porque no entiendes el amor como una consecuencia del poder de Dios en tu vida. No importa lo que hagas, si no entiendes por qué lo haces, estás perdiendo el tiempo. Si das todo lo que tienes a los pobres o sacrificas tu cuerpo para que lo quemen, pero no entiendes el propósito de hacerlo, todo lo que tendrás es un cuerpo mu**to (ver 1 Corintios 13:3).
A Dios no le impresionan los actos religiosos o morales a menos que sepas por qué los estás haciendo.