18/05/2026
SOLEMNIDAD DE LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR
VII Domingo de Pascua | Tiempo Pascual
Comunidad de Cristo Rey
La comunidad de Cristo Rey celebró hoy con fe y alegría la Solemnidad de la Ascensión del Señor, presidida por nuestro Vicario, el Padre Noé Hernández.
En su homilía, el Padre Noé nos invitó a comprender qué significa verdaderamente que Cristo “subió al cielo”. Nos explicó que la Ascensión no es un viaje espacial, ni una desaparición, ni un camino hacia otro planeta. Es el paso de Jesús de este tiempo caduco a la eternidad, de lo visible a lo invisible. Y el cielo, nos dijo, no es un lugar geográfico: es un estado donde se manifiesta el amor de la Trinidad. Por eso, donde hay amor y comunión — en la familia, en la comunidad — ahí puede estar Dios, ahí puede haber un poco de cielo.
Cristo sube al Padre no para alejarse, sino para poder estar cerca de todos, en todos los tiempos y todos los pueblos. Desde el cielo, está a la derecha del Padre intercediendo por cada uno de nosotros.
El Padre Noé también nos recordó la pregunta que los ángeles le hicieron a los discípulos: ”¿Qué hacen mirando al cielo?” Quedarse mirando al cielo es cómodo, como lo era quedarse en el Monte Tabor. Pero la tarea está en el valle, en la vida de cada día. La Ascensión es el triunfo de Cristo, pero para nosotros es el inicio de la misión: evangelizar, celebrar los sacramentos y construir un mundo mejor.
Y no estamos solos. Contamos con una doble presencia: la del Cristo Resucitado —“Estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo”— y la del Espíritu Santo, la fuerza que nos envía desde lo alto.
Esta solemnidad también nos llena de alegría y esperanza: porque cuando Cristo subió al cielo, llevó consigo nuestra humanidad. Donde está Él, nuestra Cabeza, esperamos llegar también nosotros, que somos miembros de su Cuerpo.
¡Gracias, comunidad de Cristo Rey, por celebrar juntos esta gran fiesta de la fe! 🙏✨