20/02/2018
Reflexión:
Sigamos amándonos unos a otros fraternalmente.
Hebreos 13:1
A lo largo de las Escrituras sagradas vemos el deseo de Dios de que Sus hijos se amen “sin fingimiento” Romanos 12:9, y fue Cristo mismo quien expresó allá en Juan 13:34 – 35 la suprema encomienda “En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.”
Es de notar que aunque muchos reclaman, hasta en sus carros, “Soy de Cristo”, nuestro andar a veces no refleja tal piedad, por eso, el mismo autor a los Hebreos en el capítulo 10, versos del 22 al 25, luego invitarnos a “entrar al Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo” nos ofrece 5 exhortaciones prácticas:
a. Acerquémonos
b. Mantegamonos firme
c. Considerémonos unos a otros
d. No dejemos de congregarnos
e. Animémonos unos a otros
A su vez, nos advierte de 4 condiciones para que Podemos vivir vidas sujétas la “buena” “agradable y perfecta” voluntad de Dios:
a. Con un corazón sincero
b. En plena certidumbre de fe
c. Purificados los corazones de mala conciencia
d. Lavados los cuerpos con agua pura
El fruto de esto se traduce en:
a. Amor
b. Buenas obras
c. La Gloria de Dios
¿No es semajanza con Cristo lo que buscamos? Oro para que Dios nos guíe, y así “sigamos amándonos unos a otros con amor fraternal”.