Miguel Lenihan
“Es un gran hombre de cuerpo, y un gran hombre de espíritu sucesor del San Francisco de Asís”, así describió Monseñor Ángel Garachana a Fray Miguel Lenihan, a quien el Papa Benedicto XVI ha nombrado Obispo de la Diócesis de La Ceiba. Un mensajero de “Paz y Bien”, (saludos franciscano), ha sido enviado para guiar y acompañar a la feligresía católica de los departamentos de Atlánti
da e Islas de la Bahía. Ingresó al noviciado franciscano en 1972 en Killarney, Irlanda. En 1977 emitió la profesión solemne en el convento de San Isidoro en Roma. Fue ordenado sacerdote el 12 de julio de 1980. Después de pertenecer a la provincia de los Frailes Franciscanos Menores de Irlanda, en 1987 se incorporó a la provincia de Nuestra Señora de Guadalupe, de los Frailes Franciscanos Menores de Centroamérica, Panamá y Fundación de la Santa Cruz, Haití. Ha ejercido el ministerio sacerdotal primero en Irlanda y desde 1984 como misioneros en Centroamérica, en diversos cargos como Director Espiritual, Vicario, Párroco. Actualmente es Guardián de la Fraternidad San Buenaventura de la Curia Provincial de los Frailes Franciscanos Menores de la Ciudad de Guatemala y Vicario Parroquial de la Parroquia Inmaculado Corazón de María, en Guatemala desde el 2009.
“Es un persona muy sencilla, alegre, servicial, sincera, cercana y confiable; él tiene las características de un buen pastor, es emprendedor y apoya las iniciativas , los proyectos”, describe Lourdes María Fernández, Rectora Franciscan School y Presidenta de la Comisión de Formación Franciscana de Honduras”. Fernández, quien conoce a Fray Miguel desde hace 10 años, dice que a él le gusta mucho los deportes, practica el volibol y el baloncesto. Además comenta que su pastel favorito es el de manzana. “Tiende como a ser tímido pero lo supera por su deseo de servir dándose a los demás. Se deja querer fácilmente y no hace distinción de personas. Tiene don de escucha. Es de esas personas que deja ser a los demás”.
“Felicito a nuestros hermanos de la Diócesis de La Ceiba por ese gran regalo que nuestro Señor, les ha dado al enviarles a ese pan de Dios como Obispo; ofrezco mis oraciones por todos ellos”, puntualizó. SALUDO DE FRAY MIGUEL LENIHAN
Fray Miguel se encontraba fuera de Honduras cuando el Papa anunció el nombramiento. Desde Guatemala él envió un saludo a los feligreses, sacerdotes, religiosas y consagrados en La Ceiba.
“Por la voluntad de Dios y la misericordia del Señor fui nombrado Obispo de esta nueva entidad. Cuando recibí la noticia de mi nombramiento sentí que ni nuevo trabajo es desproporcionado a mis fuerzas y capacidades, pero igual que nuestra madre Santísima quería decir sí al Señor. Confío que la gracia del Señor y la experiencia pastoral que he acumulado a lo largo de los varios años que he trabajado en El Salvador, Honduras y Guatemala me ayuden para ser un buen Pastor en la nueva diócesis”, apuntó. A unas semanas de convertirse en el Obispo de la octava diócesis de Honduras, Fray Miguel les dice a los feligreses que juntos van a sembrar y cosechar un terreno bien preparado y fecundo. “Recuerdo las palabras del Papa Pablo VI cuando dice que la evangelización es la dicha y la vocación de la Iglesia… Nace de la entrañable solidaridad de Dios con el género humano y con la historia. "Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su hijo unigénito".
“Por eso queremos tener nuestro corazón donde está nuestro tesoro. Y por eso también queremos hacer nuestro, su programa: El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido. Me ha enviado para dar la buena noticia a los pobres, para anunciar a los cautivos la libertad y a los ciegos la vista. Par dar libertad a los oprimidos, para anunciar el año de gracias del Señor”.
“Que el buen Señor nos ayude a ser mensajeros de amor y esperanza y asumir coherentemente todas las implicaciones de este anuncio. Pronto estaré con ustedes para trabajar incansablemente como lo ha hecho Monseñor Ángel”, expresó Fray Miguel Lenihan.