22/10/2022
Hay días en que llegamos casi corriendo a visitar al Santísimo, nos falta el aire, nos persigue el agobio o nos oprime el dolor.
Nos arrodillamos o nos sentamos frente a Él sin saber por dónde empezar. Sin ganas de hablar tal vez, con la ilusión de encontrar paz o silencio, huyendo del ruido y los problemas.
De pronto estamos ahí frente a todo lo bueno y santo que hay en el universo y empezamos a pensar en los pendientes que tenemos, en las cuentas por pagar, en el compromiso al que debemos asistir, en la invitación que nos hicieron, en las tareas de los niño. En mil y un cosas que creemos no le importan a Dios en lo absoluto.
¡Pero sí que le importan! Él está ahí esperando a que le cuentes cómo fue tu día, qué te roba la paz, qué te ilusiona o te aterra. Qué maravilloso es compartir con Dios hasta lo más insignificante.
Extracto sacado de CatholicLink:
https://catholic-link.com/oraciones-frente-al-santisimo/