07/05/2026
El último "Howdy": Una lección a 30,000 pies de altura.
Ser agradecido con El Padre Celestial siempre, no de manera momentánea te hace disfrutar más cada detalle. Agradecer por lo que se tiene y se vive ahora.
Tomé esta foto sin saber que sería la última en ese asiento; Apenas cuarenta y ocho horas después de este vuelo, los motores de Spirit Airlines se apagaron definitivamente tras un cese operativo de manera definitiva.
Hoy que esos asientos ya no están disponibles y los costos bajos parecen ser cosa del pasado, extrañamos lo que antes criticamos. Que esta imagen sirva de recordatorio: no esperes a que algo desaparezca para reconocer su valor. Disfruta, agradece y vive con intensidad, porque el cielo, al igual que las oportunidades, no siempre luce igual.
A menudo perdemos el tiempo buscando el defecto, la grieta o la carencia, olvidando disfrutar de los atributos que hacen posible nuestra realidad actual. La gratitud no debe ser un ejercicio de nostalgia cuando algo falta, sino un estado de conciencia mientras se vive.
Este último vuelo con mi esposa no fue solo un traslado de un punto A a un punto B; fue una invitación a:
Agradecer en todo tiempo: Por la oportunidad de viajar y por los recursos que lo hicieron posible.