10/09/2022
Dios le siga bendiciendo Iglesia, En el Ministerio Se Buscan Líderes Que Sean Compañeros De Milicia, ¡Aquellos Que Luchen Juntos En El Ministerio!
☺️🤗❤️🔥
Y a la amada hermana Apia, y a Arquipo nuestro compañero de milicia, y a la iglesia que está en tu casa:
Filemón 2
Vemos aquí que el Apóstol Pablo se dirige a un discípulo llamado Arquipo y le nombra un “compañero de milicia” “un compañero de lucha”; una expresión que alude a un “colega en el ejército”. Arquipo era un joven a quien se le reconoce como uno que luchaba junto con su líder Pablo en la guerra espiritual. A él se le podía describir como un buen soldado de Jesucristo, como nos dice
2 Timoteo 2:3–4, “Tú, pues, sufre penalidades como buen soldado de Jesucristo. Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado.”
En esta mañana es importante comprender que en el ministerio enfrentaremos ataques espirituales. Nuestra vida será asaltada por diferentes pruebas y luchas, ¡es una guerra espiritual continua!
En 2 Corintios 10:3–4 el Apóstol Pablo nos recuerda que debemos tener nuestras armas de guerra; “Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas.”
Durante tiempos de ataque no es el tiempo de desertar, sino de quedarnos firmes y constantes en nuestro llamado y ministerio. Estos son los tipos de líderes que se necesitan en el ministerio para que pueda haber avance y fruto en la obra de Dios.
Este era el calibre de líder que Pablo tenía a su alrededor, líderes que entendieran que en el ministerio habrá tiempos de guerra espiritual intensa, ¡no era un lugar para desertores o débiles en la fe! Sino para personas que estén dispuestas a sufrir y pelear hasta cumplir su llamado y destino. Vemos el gran modelo: Jesús, en Él encontramos ánimo para seguir adelante como nos dice Hebreos 12:2–3, “Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios. Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar.” En esta mañana no bajes tu guardia, sigue luchando, sigue luchando como compañero de milicia al lado de tu pastor/líder, ¡Dios sin duda nos dará la victoria! ¡Amén!