13/10/2016
¿Cómo llenamos el ambiente con la Presencia de Dios? Salmo 22:3 «Sin embargo, tú eres santo, que habitas entre las alabanzas de Israel.»
Nuestras alabanzas Le preparen a Dios una habitación. NUESTRA ALABANZA ES EL AMBIENTE EN DONDE DIOS HABITE Y EN DONDE SE MANIFIESTE SU PODER. ¡La alabanza es el ambiente en donde milagros acontecen!
Pero, en este versículo la palabra “habitas” significa más que eso. Es la misma palabra hebrea (yashab) usada cada vez que un hombre estaba siendo instalado como rey cuando subió a su trono a reinar. Por ejemplo, cuando Salomón fue hecho rey y subió a su trono en 1ª Reyes 2:12 dice: «Y se SENTÓ (yashab) Salomón en el trono de David su padre, y su reino fue firme en gran manera.»
Por eso la versión Palabra de Dios Para Todos traduce Salmo 22:3 de la siguiente manera: «Sin embargo, tú eres santo. Tú estás sentado como rey y tu trono son las alabanzas que te rinde Israel.»
SI QUEREMOS QUE LA PRESENCIA Y EL DOMINIO DE DIOS SE MANIFIESTEN EN NUESTRAS VIDAS, TENEMOS QUE ESTABLECER SU PRESENCIA Y DOMINIO EN NUESTROS CORAZONES Y MENTES PRIMERO. Una de las mejores maneras de hacer eso es prepararle un trono de alabanza de donde Él puede reinar y cambiar nuestra situación.
Al llenar nuestro corazón y nuestro ambiente con alabanzas a Dios en espíritu y en verdad el resultado es que INVERTIMOS LA POSICIÓN DE LA LUCHA. De repente, ya no estamos nosotros bajo la opresión del enemigo, ¡sino que el enemigo está puesto debajo de nuestros pies! El enemigo solo podrá ver la planta de nuestros pies, mientras que nosotros estamos contemplando y disfrutando la grandeza de Dios.
Salmo 100:4-5 dice: «4 ENTRAD POR SUS PUERTAS CON ACCIÓN DE GRACIAS, POR SUS ATRIOS CON ALABANZA; Alabadle, bendecid su nombre. 5 Porque Jehová es bueno; para siempre es su misericordia, Y su verdad por todas las generaciones.»
COMIENCE USTED CON ACCIÓN DE GRACIAS. ¡HÁGALO EN VOZ ALTA! Este no es el tiempo de estar calladitos y solemnes. Despiértese y comience a deshacer la opresión del enemigo con acción de gracias.
Todos tenemos innumerables razones por las cuales debamos ser agradecidos. Su usted se despertó esta mañana y está respirando entonces puede dar gracias a Dios. «Todo lo que respira alabe a Jehová!» (Salmo 150:6).
Dé gracias a Dios por el TECHO que le cubre, por la COMIDA (aunque sea arroz y frijoles) que tiene, por su FAMILIA, por la MISERICORDIA de Dios que ha experimentado. ¡Si no fuera por Su misericordia y BONDAD hubiéramos todos sido ya mu***os y sin esperanza! Es por Su gran AMOR que nos salvó, nos redimió, nos dio la vida eterna (Tito 3:5-6), nos llenó con Su Espíritu Santo (1ª Corintios 3:16), nos ESCOGIÓ antes de la fundación del mundo para que fuésemos HECHOS HIJOS de Dios (Efesios 1:4-5), aunque éramos pecadores nos hizo ACEPTOS en el Amado (Efesios 1:6), nos dio el PRIVILEGIO de representarle y dar seguimiento a Su obra llenos de Su poder y AUTORIDAD (Marcos 16:17-18; Juan 14:12; 20:21).
Si Dios nunca hiciera nada más por nosotros, tenemos ya suficiente motivación para agradecerle por toda la eternidad. ¡Pero Dios no haya terminado todavía! Solo espera el ambiente apropiado.
LAS ALABANZAS GENUINAS SURGEN DEL CORAZÓN AGRADECIDO. Cuando uno está genuinamente agradecido con Dios y cuando demos cuenta de Su grandeza, Su poder, y de Su amor y bondad hacia nosotros, ya no nos preocupamos acerca de lo que otros piensen de nosotros. Comenzamos a alabarle a Dios.
Una de las palabras principales para “alabar” en el hebreo es “HALAL”. Significa «alabar, alardear, celebrar entusiasmadamente con palabras de manera presumida y jactanciosa, hacer una exhibición, celebrar de una manera ostentosa al grado que a otros les parece una necedad.» ESTA CLASE DE ALABANZA ES SIEMPRE EXTROVERTIDA, AUDIBLE Y VISIBLE.
DAVID ERA UN HOMBRE SEGÚN EL CORAZÓN DE DIOS (Hechos 13:22) en parte porque practicaba regularmente la acción de gracias, la alabanza y la adoración. En fin, a pesar de las muchas aflicciones que pasó siempre fijó sus ojos en la grandeza y la bondad de Dios. Por causa de su DETERMINACIÓN y su PERSISTENCIA de hacer la voluntad de Dios y de alabar a Dios, Dios se manifestó en su vida, peleó por él, invirtió sus aflicciones en victoria sobre sus enemigos.
David fue despreciado por su esposa, Mical, cuando danzó delante del Señor, pero él la expresó que a él le importaba más agradar a Dios que a ella. De hecho, él la declaró que estaba dispuesto a ser hecho aún más vil en sus ojos para agradarle a Dios. Por otro lado, Mical, que quería más el aprecio de los hombres que a Dios, quedó estéril el resto de su vida (2ª Samuel 6:21-23).
Si usted se encuentra en un valle de aflicción, o en medio de una prueba, no permite que el enemigo le distraiga la vista de la grandeza y bondad de Dios. INVIERTE SU OPRESIÓN A TRIUNFO fijando sus ojos nuevamente en Cristo. VOLTEA LA POSICIÓN DE OPRESIÓN A VICTORIA abriendo su boca y ofreciéndole a Dios acción de gracias y sacrificios de alabanza. Su Presencia gloriosa avivará a su gozo, su fe será reactivada, ¡y su aflicción volverá en victoria!
Oseas 2:14-15 «Pero he aquí que yo la atraeré y la llevaré al desierto, y hablaré a su corazón. 15 Y le daré sus viñas desde allí, y el valle de Acor (Aflicción) por puerta de esperanza; y allí cantará como en los tiempos de su juventud, y como en el día de su subida de la tierra de Egipto.»
Del Diccionario:
INVERTIR: Poner las cosas en orden opuesto al que tenían.
VOLTEAR: 1. Dar vueltas a una persona o cosa hasta colocarla al revés de cómo estaba. 2. Derribar con violencia, derramar. 3. Volver, cambiar la posición o dirección de algo.
------ Para meditar ------
En Hechos 16, Pablo y Silas estaban en candados y aprisionados. Pero cuando usaron la poderosa arma de acción de gracias y alabanza, Dios peleó por ellos e invirtió la situación. No solamente quedaron libres ellos y todos los demás presos, pero además, el carcelero y su familia fueron salvos.
Isaías 30:29 -32 «29 Vosotros tendréis cántico como de noche en que se celebra pascua, y alegría de corazón, como el que va con flauta para venir al monte de Jehová, al Fuerte de Israel. 30 Y Jehová hará oír su potente voz, y hará ver el descenso de su brazo, con furor de rostro y llama de fuego consumidor, con torbellino, tempestad y piedra de granizo. 31 Porque Asiria que hirió con vara, con la voz de Jehová será quebrantada. 32 Y cada golpe de la vara justiciera que asiente Jehová sobre él, será con panderos y con arpas; y en batalla tumultuosa peleará contra ellos.»