12/06/2014
Ahora, Pablo aquí, como hemos visto, él tuvo un absoluto al cual estuvo atado toda su vida, después de su conversión, lo cual fue: ¡una vida centrada en Cristo! Y qué lugar donde tener un absoluto: ¡una vida centrada en Cristo! Era una vida diferente a la que él había vivido en un tiempo, porque dijo: “Y la vida que ahora vivo”, la cual era diferente a la que él había vivido.Y llegó un momento en que Pablo tuvo esta experiencia que lo llevó a tomar esta decisión. Pues, Pablo era un hombre grande, poderoso entre los judíos, y un—un gran teólogo, pero él no estaba muy seguro de su posición. Pero un día, en el camino a Damasco, una Luz, la Columna de Fuego, bajó del Cielo....Y la Voz le respondió de la Columna de Fuego: “Yo soy Jesús, y dura cosa te es dar coces contra el aguijón”. A partir de ese momento, Pablo supo que el Jehová del Antiguo Testamento era el Jesús del Nuevo. Y ahora tenía algo de lo que podía aferrarse, y fue así como pudo escribir ese gran libro de Hebreos. Ahora bien, si Ud., si en su vida Ud. tiene un absoluto, Ud. hace cosas que normalmente no haría, especialmente si Ud. vive una vida centrada en Dios. La vida centrada en Dios hace que una persona haga cosas que normalmente no haría; muy extraño, peculiar. ¿Por qué la vida Cristiana es tan extraña y peculiar? Por causa de que ellos están dependiendo de la Palabra de Dios, la cual casi es extraña para el mundo de hoy.(W-Branham, Un Absoluto)