23/02/2026
Qué poderosa frase: “No eres un accidente”.
A veces caminamos por la vida cargando preguntas silenciosas… preguntándonos si realmente importamos, si fuimos deseados, si nuestra existencia tiene sentido. Y en medio de tanto ruido, esta verdad abraza el alma: tu vida no es un error, no es una casualidad, no es un descuido del destino.
Hay días en los que uno se siente pequeño, invisible, como si su historia no tuviera valor. Pero pensar que desde antes de nacer ya estabas en el corazón de Dios cambia todo. No llegaste tarde, no llegaste por equivocación, no llegaste sin propósito. Fuiste pensado, imaginado, formado con intención.
Cada rasgo tuyo, cada talento, incluso esas cosas que a veces te incomodan de ti mismo… fueron parte de un diseño. No eres una copia. No eres un “por poco”. Eres una obra única.
Tal vez tus padres no planearon tu llegada. Tal vez las circunstancias no fueron perfectas. Pero Dios no improvisa vidas. Él no juega con la existencia de nadie. Si respiras hoy, es porque hay un propósito latiendo dentro de ti.
Y cuando el mundo quiera hacerte sentir que no vales, recuerda esto:
tienes vida porque Dios quiso que existieras.
No eres un accidente. Eres intención. Eres propósito. Eres amor pensado desde antes del tiempo. 💛