28/04/2022
Muy buena reflexión y palabra para los jóvenes
Quizás seas un joven al igual que yo.
Un joven en esta edad moderna vacía, carente de lo esencial.
Una era donde las apariencias son fácilmente creíbles.
Donde se persiguen las tendencias y los altos estándares.
Estoy seguro que hay jóvenes que no se sienten cómodos con este tiempo, jóvenes que cada día luchan por no caer en la corriente de este mundo.
Hoy más que nunca es más difícil, pues todo el sistema del mundo está comprometido a conseguir una sola cosa: el control sobre la iglesia de Cristo.
Hay una gran cantidad de jóvenes siendo arrastrados por todas aquellas cosas que el mundo llama bueno, siendo cosas malas.
¿Por qué los jóvenes son un blanco muy codiciado por satanás?
¿Es por nuestra tendencia a equivocarnos?
He estado pensando sobre ello y sobre el concepto que tienen los adultos y ancianos sobre los jóvenes.
Si miramos desde los ojos y pensamientos de una persona mayor, posiblemente llegaríamos a la conclusión de que la juventud cristiana de estos días es un caso perdido.
Esto es desde un pensamiento de un adulto condicionado por su mente enteramente carnal y humano.
Sabiendo que también ellos son propensos a caer.
No niego la posibilidad que muchos jóvenes piensen lo mismo de sí mismos.
Se consideren un caso perdido al encararse con su propia naturaleza pecaminosa.
Y es aquí donde satanás toma control de las vidas de los jóvenes valiéndose de su condición natural en busca de lo malo.
Y no sólo de los jóvenes sino de todo ser humano que existe.
Hay una gran noticia, que llena mi corazón de gozo y alegría.
Y es cuándo mi alma cae a la razón.
Cuándo estoy enteramente envuelto del amor de Dios.
Me doy cuenta de que él no nos ve como un caso perdido.
Tampoco como un eslabón débil.
Él no nos menosprecia por el simple hecho de que seamos jóvenes.
Cuándo leo 1 de Timoteo 4:12
Me doy cuenta de que Pablo es consciente de cómo los ancianos de la iglesia suelen tener tendencia a menospreciar a Timoteo por el simple hecho de ser más jóven que ellos.
Se les hacía difícil verlo como una autoridad.
Sin embargo Pablo alienta a Timoteo a ser un gran ejemplo, en su manera de hablar, en conducta, amor, fe y pureza.
A estudiar las escrituras para poder enseñar y animar a los hermanos.
Esto nos deja ver y nos aclara que para Dios no eres más apto para ser usado si eres mayor o viceversa. La edad es lo de menos.
Es entonces es allí donde podemos ver a un pequeño joven incapaz de soportar una armadura,
luchando y matando a un gigante. (David)
A un anciano de 80 años dirigiendo el éxodo (Moisés)
No somos más santos por ser mayores que un joven.
Tampoco somos más santos por ser menores que un adulto.
En el nuevo pacto la cantidad de pecados que cometa una persona es irrelevante.
(Romanos 3:23
por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios)
Así como odiar a una persona es cometer homicidio o sea asesinar a alguien.
(1 Juan 3:15. Todo el que odia a su hermano es un asesino, y ustedes saben que en ningún asesino permanece la vida eterna.)
Cómo jóvenes seguidores de Cristo debemos ser un ejemplo para los demás, nosotros tenemos la fuerza y energía para trabajar para él.
Dedicarle todo lo que somos.
Practicar el amor y la pureza, buscando su presencia, dejando que su Espíritu Santo nos guíe y gobierne.
Muriendo a nuestra naturaleza pecaminosa cada día.
Es posible serle fiel, es posible ser llamado conformes al corazón de Dios.
Es posible ser llamados amigos de Dios, hijos en santidad.
Debemos ir contracorriente en este mundo, por amor a aquél que lo entregó todo por amor.
Que nadie te menosprecie por ser joven.
Prepárate pues Dios está dispuesto a utilizarte.
Lee y medita en su palabra. Debemos deleitarnos en él.
Y sobre todo poner en práctica lo que has aprendido.
Y nosotros los adultos no debemos subestimar a los jóvenes, el diablo no los subestima pues el conoce lo capaces que pueden ser
y las grandes cosas que pueden hacer para Dios.
- Daniel Flores