18/05/2026
Una vez más el amor y la fidelidad de Dios. En medio de cada alabanza, palabra y oración, Él nos recordó que aún después de temporadas difíciles, siempre llega el tiempo de reverdecer.
Así como los árboles vuelven a florecer después del invierno, Dios también renueva nuestras fuerzas, restaura nuestra fe y hace brotar vida nueva donde parecía no haber esperanza.
“Volverán a reverdecer como la hierba y florecerán como la vid.”
Gracias Señor por permitirnos vivir un culto lleno de tu presencia, paz y renovación.